La empresa Troka Abentura, situada en Gorliz, cierra hasta marzo

"Nos vemos obligados a cerrar", confirma el gerente, Jabier Fuertes, Txapas

08.09.2020 | 01:15
Troka Abentura ofrece actividades acuáticas y otro tipo de planes de turismo activo.

ES una decisión "muy dura" de tomar, pero la situación actual no deja muchas más salidas. La empresa de turismo activo Troka Abentura, ubicada en Gorliz, para su actividad por el descenso de trabajo ocasionado por el coronavirus. "Nos vemos obligados a cerrar", confirma el gerente, Jabier Fuertes, Txapas. En principio, es un hasta luego, ya que la intención es regresar en marzo, "cuando, esperemos, se haya superado gran parte de esta pesadilla", desea el responsable.

El año ya estaba siendo muy delicado por el confinamiento, pero el verano no ha servido para remontar el vuelo. La empresa ha visto reducida su actividad en un 77% respecto a 2019 durante el periodo estival, lo que implica una caída anual acumulada del 83,23%. Y el panorama que viene no es más halagüeño, ya que la campaña escolar de este mes y de octubre también ha volado. Y es que Troka ofrece planes acuáticos, como rutas en piragua o en kayak por el entorno, y también yincanas, senderismo, entre otras muchas propuestas. Todo ello, enfocado, fundamentalmente, a grupos numerosos, despedidas de soltero, familias... Por otro lado, también hace campamentos, colonias y excursiones para escuelas. De ahí, los daños. En este contexto de pandemia, la empresa suspendió experiencias para cumplir con las normas sanitarias de distancia de seguridad, por ejemplo, y otras las adaptó... Pero, además, a estas circunstancias de menos oferta que proporcionar, hay que añadir el hecho de la reducción del número de personas que se ha animado a participar en eventos de este tipo a lo largo de estos meses. "El volumen de actividad que hemos conseguido generar no ha sido el suficiente. Nosotros nos queremos dedicar más a actividades con grupos grandes, que es lo que veníamos haciendo. Entonces, cuando tienes una estructura montada mirando hacia ahí y eso desaparece, hay unos costes que vuelven la situación inviable, aunque sigues haciendo turismo activo, pero a un nivel mucho más pequeño, con unidades de trabajo que no tienen nada que ver con lo de antes", explica Txapas.

Los tesoros de la cala de Gorliz.


Luego, está todo el tema de los colegios, donde cualquier actividad fuera del espacio educativo es prácticamente impensable. "Nosotros, en un año normal, entre el 1 y el 15 de septiembre tenemos la primavera del año siguiente llena, porque los centros escolares hacen la reservas ahora. Este año solo tenemos a un centro escolar que ha reservado para un día: una salida para junio. El panorama es complicadísimo", reconoce el gerente de Troka. Pero, además, los planes relacionados con los niños ya se han quedado a cero en lo que va de 2020. "Trabajamos con los colegios de marzo a octubre. La campaña de primavera la habíamos perdido y ahora teníamos reservas, pero se han caído. Así que cuando se vuelve a caer otra campaña de actividad, tienes que tomar una decisión", asume Txapas.

Y hay otra pata en esta situación, puesto que Troka también gestiona el albergue que la Diputación tiene en Gorliz. "Ha sido la puntilla, porque en todo el verano solo hemos vendido 38 camas. Un desastre", admite el responsable de la empresa de aventura. Sin embargo, al ser una cuestión que afecta al ente foral, el albergue aún no está cerrado. "Estamos negociando a ver cómo lo hacemos. Estamos en conversación con Diputación y les hemos hecho el planteamiento de volver en marzo", apunta Txapas.

Nueve empleados
 

Así que la tristeza se apodera del gerente y de los trabajadores ante este cese de la actividad momentáneo. "Somos cinco personas fijas y tres que han estado trabajando como fijos discontinuos. Teníamos otro fijo discontinuo, un cuarto, que no se ha incorporado porque es la cocinera del albergue. Ahora a ellos se les acaba la temporada y los que somos fijos, estábamos al 50% del ERTE, porque ya veíamos que no iba a haber trabajo, así que decidimos trabajar todos un poco al menos", apunta Txapas.

El cierre es una medida para tratar de regresar. "Es imposible mantener la empresa abierta. No podemos permitirnos seguir perdiendo y debemos gestionar el cierre, si es posible, y descansar, reflexionar y preparar, la vuelta para el próximo mes de marzo. Lo hemos intentado pero hemos bajado un 77% la actividad respecto al año pasado, cuando hemos trabajado. Y encima estamos deslomados porque nos hemos tenido que mover mogollón", describe el gerente.

La actividad de Troka ha bajado un 77% durante el verano, lo que supone una caída anual acumulada del 83,23% del trabajo

"Es imposible mantener la empresa abierta. No podemos permitirnos seguir perdiendo", sostiene el gerente, 'Txapas'