Falsa alarma de coronavirus en el camping de Sopela

Dos campistas que habían pasado por un foco de coronavirus en Gipuzkoa acudieron al hospital para que se les realizara la prueba

17.07.2020 | 11:32
Una patrulla de la Policía Local en el camping de Sopela este viernes. Dos campistas han dado negativo en el test para detectar coronavirus

Dos clientes del camping de Sopela, situado en la avenida Atxabiribil Etorbidea, muy próximo a la playa Atxabiribil y a la urbanización Sopelmar, acudieron este jueves al hospital de Urduliz para que les realizaran por responsabilidad las pruebas del covid-19  tras haber pasado por uno de los focos de Getaria o Zarautz, según fuentes consultadas por DEIA. 

La Policía local de Sopela recibió este jueves a última hora de la tarde un aviso por parte del Departamento de Sanidad sobre dos posibles casos de covid-19 en el camping sopeloztarra. Los agentes se desplazaron hasta el lugar junto con dotaciones de la Ertzaintza para informar de la situación y dos mujeres, clientes del establecimiento, informaron a las autoridades de que habían pasado por uno de los focos guipuzcoanos en Getaria. A continuación se trasladaron hasta el hospital de Urduliz para realizarse las correspondientes pruebas, mientras se procedió a realizar labores de desinfección en el camping y controlar el acceso al recinto. Finalmente, en la mañana del viernes han recibido los resultados de las pruebas que han dado negativo.

"Han sido unas horas de no dormir pero a esta hora el camping funciona al 100%", ha señalado a DEIAel responsable del camping Gorka Amezaga. Hasta el lugar se desplazaron dotaciones de la Ertzaintza en un operativo policial que ha continuado en la mañana del viernes junto con la Policía local. Finalmente, tras recibir la confirmación de que los resultados eran negativos, la normalidad ha vuelto al complejo sopeloztarra.


MASCARILLAS OBLIGATORIAS

Desde el jueves el uso de mascarillas es obligatorio en Euskadi para prevenir posibles casos de coronavirus, salvo en algunas excepciones. Los vascos se han tomado con resignación la obligatoriedad de llevar la mascarilla tanto en espacios públicos como en el interior de los establecimientos.