Presentadas por 1.996 alegantes

El nuevo PGOU recibe 246 alegaciones, la mitad que el vigente

El Ayuntamiento espera cerrar para octubre el informe de conclusiones

09.02.2020 | 09:41
Vecino de Zabala.

El Ayuntamiento espera cerrar para octubre el informe de conclusiones

Bilbao - El Ayuntamiento de Bilbao ha registrado 246 alegaciones al Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) aprobado en febrero pasado en su trámite inicial. Un documento urbanístico en el que el Ayuntamiento trabaja desde hace seis años y que determinará los objetivos y las propuestas de desarrollo de la ciudad para los próximos veinte años.

Un número de sugerencias y cambios llegados de todos los ámbitos sociales y que "son aproximadamente la mitad de las alegaciones presentadas al actual documento vigente que se aprobó en 1995", expone el concejal de Obras y Planificación Urbana, Asier Abaunza. Una cantidad que "corresponde con lo que preveíamos, después sobre todo del proceso de participación ciudadana que se ha llevado a cabo hasta llegar a este periodo de alegaciones", aseguró a DEIA el edil jeltzale.

La razón de esta disminución drástica de planteamientos críticos la razona Abaunza en base a las múltiples fórmulas de implicación entre la ciudadanía que ha implementado el Ayuntamiento desde hace más de cinco años. "Muchas aportaciones que antes se hacían exclusivamente en los periodos de alegaciones han sido ya incluidas en todo el proceso previo participativo", explícita el responsable municipal.

246 argumentos críticos que han sido planteados por 1.196 alegantes porque como explica, Mikel Ocio, el director del Área de Urbanismo y máximo responsable de la tramitación del PGOU, "hay muchas alegaciones que son idénticas, incluso con la misma redacción del texto, que son presentadas primero por asociaciones de vecinos y luego también las registran a título particular otros ciudadanos".

Los interesados tuvieron 45 días para presentar sus documentos después de que el pasado 28 de febrero el Ayuntamiento en pleno aprobara de manera inicial el documento. Mes y medio de plazo aprovechado por diferentes colectivos, empresas, instituciones y particulares que o bien veía sus intereses afectados o plantean soluciones alternativas a las previstas en el documento.

Por distritos, es el 8, el que enmarca Basurto, Olabeaga y Zorrotza, el más activo, tras haber presentado 69 alegaciones por parte de 974 alegantes, es decir, el 81,4% de todas las registradas.

Un tema concreto ha sido el que ha generado este aluvión de alegatos que además "han sido fruto de la desinformación en algún caso de lo que el plan dice realmente y de los que los vecinos han interpretado de lo que el plan está diciendo", detalla Abaunza. El nuevo PGOU recogía la posibilidad de construir un nuevo centro municipal de distrito en la zona del parque Azoka donde está la iglesia del barrio, cerca del frontón, para prestar un servicio público. Abaunza relata que "la asociación de vecinos nos dijo que no lo veían y que iban a presentar alegaciones y así ha sido, y aunque al final vamos a ubicar ese centro municipal en otro sitio, la previsión inicial era esa".

Sin embargo, lo que ha llegado a los vecinos fue otra cosa y es lo que provocó la alegación masiva. "Se le ha trasladado al barrio que el Ayuntamiento quería construir pisos en el parque Azoka, cosa que el plan no contempla y el barrio se ha levantado en armas y ha presentado un montón de firmas por algo que el PGOU no dice", especifica el edil.

Zabala y sus límites Algo parecido ha ocurrido en el barrio de Zabala. Aquí la asociación de vecinos ha sacado como conclusión de la documentación aportada por Urbanismo que el nuevo PGOU cambiaba los límites geográficos de su barrio como consecuencia de las futuras obras de soterramiento del TAV. Han entendido que la actual trinchera de Renfe, que va desde el puente de Cantalojas hasta la calle Xempelar, pasaba a formar parte del distrito de Abando en lugar de permanecer en el de Ibaiondo, donde se integra Zabala.

El responsable del área municipal explica que "la ordenación urbanística y la ordenación administrativa no tienen nada que ver. Un plan especial urbanístico, que es lo que se va a elaborar, para acometer la entrada del TAV, puede coger calles y manzanas de varios barrios y distritos, pero eso no quiere decir que cambien la fronteras de nada".

Abaunza aclara como el futuro plan especial que se redactará para concretar todo lo que se va a construir y generar por encima de la nueva estación soterrada y la trinchera actual que se cubrirá "tomará el 80% de zona de actuación de Abando y el 20% de Ibaiondo, un espacio este último de la trinchera que se podrá generar gracias a la financiación que se consiga en la zona de Cantalojas para abajo, porque desde el puente para arriba apenas hay aprovechamiento urbanístico".

Es esta la razón principal por la que el distrito de Ibaiondo registra el segundo lugar en alegaciones, cuarenta, y alegantes, 87, en el listado que maneja el área de Urbanismo. Es decir, entre estos dos distritos suman casi un 90% de los firmantes, mientras que el resto se disemina entre el resto de distritos, el ámbito de Asuntos Generales, la normativa que es de aplicación en el conjunto del municipio, el área de Artxanda y las zonas de suelo no urbanizable.

Otro tema que ha generado muchos alegatos de los ciudadanos es el futuro edificio que Mutualia y la Diócesis de Bilbao compartirán entre las calles Barrainkua y Heros, en el solar que ahora ocupa la Escuela Universitaria de Magisterio. Un proyecto que ha levantado muchas críticas, las cuales también se han plasmado en recursos ante el próximo PGOU, que recoge esta posibilidad heredado del todavía vigente documento urbanístico.

También ha generado varias alegaciones presentadas por los vecinos la intención del documento de ocupar el solar de la calle Sendeja número 8 con un equipamiento municipal. Esta parcela lleva más de quince años sin uso por las dificultades que supone la presencia de un depósito subterráneo del Consorcio de Aguas. El documento urbanístico solventa el problema previendo un edificio público que contará con una planta baja muy alta que permita el acceso de grandes camiones cuando su utilización sea necesaria por el Consorcio. Los alegantes quieren todo lo contrario. Desean que este espacio se convierta en zona verde pública que incluya a la vez un ascensor que permita el acceso peatonal hasta el parque de Etxebarria.

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