Arratia, pueblo a pueblo, por una ruta señalizada de 38 kms

Un itinerario marcado permite recorrer el valle realizando ejercicio desde Ubide hasta Bedia

21.02.2021 | 01:04
Los primeros kilómetros de la ruta descubren molinos como el de Errotabarri y el de Olabarri, en la foto.

Fomentar hábitos saludables entre la ciudadanía así como la práctica de deporte de diferente intensidad. Es el propósito del sendero Arratia Herririk Herri diseñado por Arratiako Udalen Mankomunitatea y que a través de sus 38 kilómetros de longitud recorre los nueve municipios del valle: Ubide, Zeanuri, Areatza, Artea, Arantzazu, Igorre, Dima, Lemoa y Bedia. La ruta es, además, una invitación a descubrir lugares de gran interés, tanto paisajístico, ecológico como cultural, una combinación de espacios naturales de tradición agrícola con otros transformados por la actividad humana a lo largo de las últimas décadas. Pasear por estos increíbles parajes es adentrarse en singulares barrios, encontrarse frente a sus numerosas ermitas y monumentos y acercarse a su historia, costumbres y pasado. Sin duda, múltiples atractivos de un itinerario señalizado que se puede realizar por etapas, es apto para casi cualquier persona y que está pensado para hacerlo caminando o corriendo. El tramo inicial de la senda discurre entre los 12 kilómetros de distancia que separan Ubide y Zeanuri.

El caminante dará los primeros pasos sobre los restos de la antigua calzada real medieval que se extiende desde la Casa Consistorial hasta la iglesia de San Juan, un camino utilizado por los carruajes y caballos de tiempos pasados y que aún se conserva en algunas zonas. Tras llegar hasta cerca de la cima de Upeta, la ruta desciende hacia el hayedo de Otzarreta y pasa junto a bellos parajes naturales como el humedal de Saldropo declarado Espacio Protegido y el embalse de Undurraga que se bordea a través de su nueva pasarela de madera de 200 metros de longitud diseñada y realizada por el Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia. Y antes de alcanzar Zeanuri, es posible ver de cerca el molino de Errotabarri.

El siguiente trayecto, entre Zeanuri y Areatza, es de 3,5 kilómetros y se realiza íntegramente por la acera que hay junto a la carretera. Pasa por lugares de gran interés como el molino de Olabarri que originariamente fue una ferrería, tal y como aparece mencionado en documentación del siglo XVI. Fue a mediados del siglo XIX cuando se transformó en molino y gracias a la familia Pujana, que lo ha cuidado, restaurado y acondicionado, se puede visitar y conocer de cerca el funcionamiento de esta industria tradicional. Ya en el casco histórico de Areatza es recomendable reducir la marcha para contemplar sus bellas edificaciones de diferentes épocas, por ejemplo, su plaza con el Ayuntamiento y la fuente del Aska o el palacio de Gortazar, la construcción más noble de la villa cuya parte baja está labrada en sillería y data del siglo VI, mientras que las pinturas alegóricas que adornan el frontis se estima que fueron realizadas hacia el año 1735.

Sencilla y sin ninguna dificultad es la senda de 2 kilómetros que une Areatza y Artea y que, entre otros puntos de interés, pasa junto a la iglesia de Santa María, un edificio con una calidad de construcción fuera de lo común. Después, tras atravesar el polígono industrial de Bildosola, la ruta avanza 3 kilómetros por el camino junto al río Arratia, en perfecto estado de conservación, para llegar a Arantzazu donde destaca su iglesia parroquial de San Pedro Apóstol, levantada en el siglo XVII y reconstruida en 1828.

Dima, Igorre, Lemoa y Bedia 

Al municipio de Igorre se llega a través del bidegorri que discurre junto al garbigune y culmina en el Industrialdea. Una vez allí, está la posibilidad de acercarse hasta la plaza de Dima siguiendo el cauce del río Indusi y descubrir el Humilladero de la Piedad, que destaca por la labor de cantería, por su verja barroca de hierro forjado y por su tamaño y magnífica ejecución. En el pórtico aparecen los símbolos de San Pedro Apóstol y la fecha de su fundación.

Retomada la senda entre Igorre y Lemoa, el pasado vuelve a presentarse al atravesar el puente Zubikoa siguiendo el trazado del antiguo camino de herradura que iba de Aramotz a Dima y Vitoria. Y el itinerario se dirige después hacia los barrios de Urkizu, Garakoi, Errekalde, Larrabeti hasta Lemoa. Uno de sus tesoros históricos es el puente Larrabeiti de la época romana, además del conjunto de estelas funerarias en la necrópolis de Elorriaga. El último tramo del recorrido lleva, por la margen izquierda del río Arratia, hacia Bedia y ya en su plaza se puede apreciar la iglesia de San Juan Bautista construida hacia el año 1745.

Toda la información sobre el sendero Arratia Herririk Herri se puede encontrar y consultar en la página web de la Mancomunidad. A través de diferentes enlaces, se puede acceder al tríptico que contiene un sencillo mapa del recorrido, puntos de interés y consejos para realizar y disfrutar del itinerario de manera adecuada y saludable.