A sus 78 años, el vecino de Durango José Julián Bakedano mantiene intacta la inquietud cultural que ha marcado toda su trayectoria. Lo demuestra con la publicación de Para conocer a Oteiza, una obra con la que acerca la figura de Jorge Oteiza a través de 37 testimonios de artistas, arquitectos, escritores, músicos y creadores. El libro construye un retrato múltiple del escultor guipuzcoano, permitiendo descubrir su dimensión más humana, intelectual y artística a partir de las voces de quienes compartieron con él parte de su trayectoria o se vieron influidos por su pensamiento.

La obra, de más de 200 páginas, puede adquirirse en la librería Hitz de Artekale, en Durango, y se plantea como una mirada amplia a una figura clave del arte contemporáneo vasco. El volumen no se limita a la faceta escultórica de Oteiza, sino que abre el foco hacia sus múltiples dimensiones: poeta, urbanista, pensador y activista cultural. En ese mosaico de miradas, Bakedano propone una aproximación divulgativa, alejada del discurso estrictamente académico, con la intención de acercar al artista a todo tipo de lectores.

La idea del libro parte, en buena medida, de la propia relación personal que Bakedano mantuvo con Oteiza. En la introducción, el autor recuerda cómo comenzó a conocerle y las veces que coincidió con él a lo largo de los años. Un vínculo que fue creciendo y que le permitió descubrir una faceta muy distinta a la imagen pública más áspera que en muchas ocasiones acompañaba al escultor. “En la introducción hablo de cómo le conocí a Oteiza y las veces que estuve con él. La primera vez que estuvimos fue en la proyección de una película en San Sebastián con el guionista de Grupo salvaje, Walon Green. Muy majo y cercano; tenía fama de cascarrabias, pero conmigo no lo era", recuerda Bakedano.

Jorge Oteiza junto a Homenaje a Mallarmé Fernando Larruquert

Aquella primera conversación fue el inicio de una relación de respeto mutuo que se prolongó durante años. El durangarra conserva con especial intensidad uno de sus últimos encuentros con el escultor, pocas semanas antes de su fallecimiento. Un episodio que hoy recuerda como una despedida casi premonitoria. “La última vez que estuve con él fue unas semanas antes de fallecer. Me vino a visitar al museo de Durango y me dijo: me voy de viaje. Y le pregunté: ¿a Grecia?. No, que me voy a morir, me contestó. Le enseñé la colección, le gustó mucho y al despedirse me dio dos besos. Tengo muy buen recuerdo de Oteiza”, relata con cariño.

Aquel episodio, marcado por la serenidad y la crudeza a partes iguales, quedó grabado en la memoria de Bakedano como una despedida consciente, casi simbólica, de uno de los grandes referentes del arte vasco del siglo XX. A partir de esa experiencia y de una larga trayectoria profesional vinculada al arte, Bakedano ha construido este libro con una voluntad clara: ampliar la mirada sobre Oteiza y ofrecer una visión plural sobre su legado. Durante más de tres décadas fue subdirector del Museo de Bellas Artes de Bilbao, una etapa que le permitió trabajar y convivir con grandes nombres del panorama artístico vasco y estatal.

37 opiniones diferentes

Ese bagaje se percibe en la estructura de la obra, donde el protagonismo no recae únicamente en la voz del autor, sino en la suma de testimonios. Arquitectos, escritores, músicos y artistas aportan su visión personal sobre Oteiza, dibujando un perfil mucho más amplio del que suele conocerse. “La gente tiene que leer este libro porque hay 37 opiniones diferentes, desde arquitectos, escritores o músicos, que dan su visión de Oteiza y de todas las facetas que tenía en la vida como poeta, urbanista y, lógicamente, escultor. Es una visión muy rica de todo lo que era Jorge. Es muy entretenido", explica su autor.

El trabajo ha supuesto año y medio de dedicación. Un proceso largo en el que la búsqueda de testimonios y documentación gráfica fue una de las tareas más exigentes. El libro incorpora alrededor de 190 fotografías, muchas de ellas inéditas o poco conocidas, que refuerzan su valor documental. “Tardé año y medio en hacerlo. Me he quedado muy contento con lo que he hecho y la recepción también está siendo muy buena de momento. A la gente le ha gustado. Tiene 190 fotos; estuve investigando y es lo que más trabajo me ha dado», señala satisfecho.

Oteiza en la terraza del Iruña de la plaza del Castillo de Pamplona Mateo Gamón

Para recopilar ese material, Bakedano pasó varios días en la Fundación Museo Jorge Oteiza, en Alzuza, donde tuvo acceso al archivo visual del escultor. También contó con la colaboración de Pilar Oteiza, sobrina del artista, así como de otras personas de su entorno que facilitaron material gráfico y documentación poco difundida. Ese esfuerzo permite que el libro no sea solo una recopilación de opiniones, sino también una pieza documental que ayuda a contextualizar mejor la vida y obra del escultor. 

La obra fue presentada el martes en el Museo de Arte e Historia de Durango, en un acto en el que participó el profesor de la EHU y comisario de exposiciones Mikel Onandia. Antes de ello, el libro ya había sido presentado el pasado 3 de junio en la Fundación Oteiza de Alzuza, con la presencia de Pilar Oteiza y del subdirector del museo, Juan Pablo Huércanos.

Pero la actividad de Bakedano no se detiene aquí. Su trayectoria cultural ha sido intensa y diversa. A lo largo de su carrera ha publicado siete libros y dirigido quince películas, una labor que considera fundamental en su vida personal y profesional. “El escribir, dirigir películas me ayuda a vivir, me entretiene. Es gratificante, te hace tener amigos. Yo no me aburro nunca y quiero seguir entretenido”, asegura ambicioso.

Esa necesidad de mantenerse activo sigue intacta. Actualmente, trabaja en un documental sobre Manu Sota, un proyecto que se encuentra en fase de búsqueda de financiación y que espera poder sacar adelante el próximo año. Al mismo tiempo, impulsa junto a Xabi Arrinda un guion cinematográfico titulado Aldapeko, centrado en las raquetistas en Euskadi, una temática que considera necesaria recuperar desde la memoria histórica y cultural. “Estamos buscando a ver si le interesa a alguien para hacer la película. El problema con el que te tropiezas siempre es la financiación; es lo más complicado. Hacer de relaciones públicas, tocar puertas, visitas, cartas, emails… es lo que más trabajo da. Una vez que tienes la financiación, hacerla, lo haces por debajo de la pata”, explica con franqueza.

Su legado sigue vivo

Con Para conocer a Oteiza, José Julián Bakedano no solo firma un homenaje a uno de los grandes nombres del arte vasco del siglo XX. También ofrece una invitación a revisitar su figura desde múltiples ángulos, alejándose del mito para acercarse a la persona. Un ejercicio de memoria colectiva donde arte, biografía y testimonio se entrelazan para construir un retrato más completo, humano y accesible de Jorge Oteiza, demostrando que su legado sigue vivo y que todavía queda mucho por descubrir de él.