El municipio de Amorebieta-Etxano ya tiene imagen para sus próximas fiestas del Carmen 2026. Un cartel que no solo anuncia días de celebración, música y reencuentros, sino que también guarda dentro de sí una mirada hacia atrás, hacia la memoria viva del municipio. La autora es la zornotzarra de 25 años Lua Buron, que ha convertido un encargo institucional en un ejercicio de creación compartida conjunto a las personas mayores del Centro Nafarroa. Una decisión que ha marcado de principio a fin el resultado final y que ha convertido el diseño en un relato tejido a partir de recuerdos, emociones y vivencias de quienes han visto evolucionar las fiestas durante décadas. “Recibí con ganas el encargo del cartel y la propuesta de trabajar el proceso con los mayores del pueblo”, explica Lua Buron. “Fui al centro Nafarroa y mantuve una charla con los usuarios del mismo. Conocerlos y trabajar con ellos fue una experiencia enriquecedora, sus aportaciones ofrecían una perspectiva diferente de entender y representar las fiestas”, valora agradecida con la experiencia. 

Ese primer contacto, casi informal en apariencia, acabó convirtiéndose en el verdadero punto de partida del proyecto. Allí, en las conversaciones con más de una treintena de mayores, comenzó a tomar forma la idea del cartel. No desde el diseño, sino desde la palabra y la memoria. “En esas conversaciones, los recuerdos y vivencias fueron el eje principal”, relata la autora. “Me explicaron cómo viven las fiestas, qué momentos recuerdan de forma especial y con qué elementos, colores y emociones las asocian. Todo eso lo fui recogiendo y me dio las ideas para luego realizar la imagen del cartel”.

El proceso creativo, por tanto, se invierte respecto a lo habitual ya que no parte de una idea previa del diseñador, sino de una escucha activa que se transforma después en imagen. El resultado final es la traducción visual de una serie de recuerdos compartidos, de sensaciones repetidas en diferentes voces, de imágenes mentales que pertenecen ya a la historia emocional del municipio. El proyecto no fue puntual ni simbólico. La implicación de los mayores fue constante y real. “La participación de las personas mayores no ha sido una simple anécdota”, subraya Lua. “El objetivo desde el principio era claro: que su voz y su memoria colectiva formaran parte del cartel. Por ello, muchos de los elementos, espacios y referencias presentes en el diseño proceden de sus aportaciones”.

La experiencia, reconoce la diseñadora, ha supuesto también un cambio en su manera de entender el propio proceso creativo. “También me gustó trabajar con más personas y que toda la responsabilidad y las ideas no recaigan sobre ti. Trabajar con ese grupo ha estado muy bonito”. Más allá del resultado gráfico, el proyecto ha supuesto para ella una forma distinta de afrontar el diseño: más compartida, más abierta, más colectiva. Una dinámica que rompe con la idea del autor único y coloca la creación en un espacio común, donde las ideas se construyen a partir de muchas voces.

Pintando desde niña

Lua Buron es natural de Amorebieta-Etxano. Su trayectoria académica ha estado siempre vinculada al diseño y la creatividad. Estudió Bachillerato Científico Tecnológico en el instituto Urritxe y posteriormente cursó la carrera de Creación y Diseño, especializándose en Diseño Gráfico en Leioa. Recientemente ha finalizado un Máster en Diseño Gráfico Digital. Durante su formación también ha realizado prácticas en el ámbito digital, gestionando cuentas de redes sociales en una agencia de comunicación. Pero su relación con el arte viene de mucho antes. “Dibujar y pintar de pequeña siempre me ha gustado y lo he hecho”, recuerda. “En mis momentos libres me encantaba pintar y se me daba bien”. En su entorno familiar no existían antecedentes profesionales en el ámbito artístico, pero sí un apoyo constante a su vocación. “En casa siempre me han dicho que estudie lo que quiera y me guste, sin ningún problema”.

Ahora se encuentra en un momento de transición, tras finalizar su formación académica. Un periodo de búsqueda en el que comienza a abrirse camino profesionalmente. “Todavía no tengo claro hacia dónde quiero tirar, pero siempre me ha gustado mucho la ilustración. El diseño gráfico también. No lo tengo muy claro”, admite con sinceridad. “Sueño con tener un estudio pequeño y poder dedicarme a ello y poder vivir de esto. Ahora me toca echar currículum y a ver qué oportunidades surgen”.

Mientras tanto, el verano aparece como una pausa antes del siguiente paso. Un tiempo de descanso y desconexión en el que viajará a Menorca para disfrutar de la playa y recargar energía antes de iniciar su andadura profesional. Pero este año, las fiestas del Carmen tendrán para ella un significado especial. No solo como vecina de siempre, sino como autora de la imagen que las anuncia. “Me hace ilusión que el cartel sea mío y es una manera extra de participar en ellas”, afirma. Además, este año compartirá vivencias festivas con su entorno más cercano. “Uno de mi cuadrilla, Heitxi, tiene concierto, y poder participar los dos en las fiestas lo hace todo más especial”.

Tampoco faltará la comida tradicional con la cuadrilla el día del txupinazo. Un encuentro previo al inicio oficial de las fiestas, marcado por la ilusión, los nervios y las ganas de reencuentro. “El primer día, antes del txupinazo, siempre hacemos la comida con la cuadrilla para empezar bien las fiestas”, explica.

Mirar al pasado

El cartel del Carmen 2026 no es, por tanto, una simple pieza gráfica. Es el resultado de un proceso en el que el diseño se ha convertido en escucha, conversación y recuerdo. Un trabajo que pone en el centro a las personas mayores del municipio y sus vivencias, convertidas ahora en imagen. Para Lua Buron, además, supone un estreno especial: es la primera vez que firma el cartel de unas fiestas que ha vivido desde pequeña y que este año disfrutará con una ilusión diferente. En Amorebieta-Etxano, el cartel no solo anuncia la llegada de las fiestas. También refleja una parte de su historia y de quienes la han construido con el paso de los años. Una manera diferente de mirar al pasado para dar forma al presente