En un momento "con continúas disrupciones que están provocando un cambio de paradigma" en la dirección de las empresas, la directora de comunicación de Ikea, la bilbaina Belén Frau, ha apostado hoy viernes por superar el reto la faceta más personal de los directivos. “Esto está elevando el listón del liderazgo humano, en el que hay que tener más criterio e inteligencia emocional y gestionar la incertidumbre con coraje. Estamos posponiendo las decisiones, y quizá este sea el mayor reto. En el contexto disruptivo actual es mejor equivocarse y virar que quedarse parado”, ha sentenciado.

Frau ha participado en Los Viernes de la Cámara, que organiza la Cámara de Comerció de Bilbao en colaboración con Neinor Homes, con un ponencia bajo el título de la jornada de hoy ha sido “Liderar en una nueva era”. Además ha mantenido un diálogo con el presidente de la Cámara de Comercio de Bilbao, José Ignacio Zudaire.

Llevar Bilbao por el mundo

La recientemente nombrada Cónsul de Bilbao ha manifestado que “este reconocimiento te mueve por dentro, y poder recogerlo junto a tu familia es un privilegio. Es un honor, pero conlleva la responsabilidad de seguir llevando el nombre de Bilbao por el mundo”. “No dejé Bilbao, me llevé a Bilbao por el mundo –ha dicho–, me llevé los valores que me dieron mi tierra y mi familia: la honestidad de decir las cosas como las vemos; la humildad de dejar que el trabajo hable por ti, pero con el orgullo de haberlo hecho bien; el esfuerzo y la discreción; y la palabra, la forma en la que los y las vascas somos capaces de cerrar un acuerdo con un apretón de manos, donde no hay diferencia entre lo que se dice y lo que se hace”.

Sobre su etapa como auditora Frau ha confesado que “fue una buena escuela para el liderazgo. Trabajar en Deloitte me enseñó la excelencia de las operaciones sin saber que estaba aprendiendo la excelencia, a tener rigor financiero, a ver diferentes modelos de negocio y a distinguir lo importante entre el ruido”.

A quienes comienzan a liderar en estos momentos Frau les aconseja “primero, empezar por autoconocimiento y autoanálisis, conocerse a uno mismo y trabajar la inteligencia emocional; segundo, ser curiosos, la curiosidad es el motor de todo, hay que estar en continua formación; tercero, tener coraje para atreverse a hacer cosas para las que tal vez no se esté preparado; y por último, ser resiliente y esforzarse”.

Internacionalización

En relación al tejido económico de la CAV, Frau también tiene su receta. “El mundo no va a esperar. Las empresas vascas tienen una reputación extraordinaria construida durante décadas: rigor, calidad, compromiso, profesionalidad. Hay que tener la valentía de seguiré reinventándose, modernizándose, digitalizándose y saliendo fuera. La internacionalización no es una opción de crecimiento, es una condición de supervivencia y no hay que esperar a que el mercado local flojee”, ha manifestado.

Como conclusión, Frau ha expuesto que “Bilbao y Euskadi tienen todo lo que necesitan para ser un referente europeo. Hay que apostar por ello con la misma valentía que la ciudad se transformó urbana y culturalmente. Una decisión colectiva de apostar por una visión y ejecutar un plan con coherencia y constancia. Y ese plan empieza con cada uno de nosotros”.