Elevada a roja la alerta por altas temperaturas en Bizkaia
El Gobierno Vasco activará la alarma de 12.00 a 20.00 horas de este lunes, una jornada sofocante con máximas que rozarán los 40 grados en la costa y podrían ser aún más elevadas en el interior
Las previsiones se han cumplido con precisión matemática y el calor ha ganado intensidad hora tras hora hasta acercarse ya a los 40 grados en algunos puntos del interior de Bizkaia. Pero lo peor aún está por llegar: Euskalmet acaba de elevar a roja la alerta por altas temperaturas prevista para este lunes.
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La alarma estará activa de 12.00 a 20.00 horas en todo el territorio, donde se esperan máximas que podrían alcanzar los 40 grados en el interior y los 37 en la costa. El calor, además, seguirá apretando más allá de la puesta de sol, impulsado por el viento de componente sur, que mantendrá las mínimas por encima de los 20 grados en unas cada vez más habituales noches tropicales.
Bizkaia se cuece: las temperaturas al filo de las 13.00 horas
No habrá que esperar hasta mañana para empezar a notar el sofoco. Desde primera hora de la mañana de este domingo, Bizkaia se cuece a fuego lento bajo un cielo azul pálido, sin una sola nube. Buena parte del territorio ya había superado los treinta grados antes del mediodía.
Según los datos publicados por la Agencia Vasca de Meteorología, en municipios como Amorebieta, Artea, Balmaseda, Carranza, Trucios, Elorrio o Galdakao, los termómetros ya marcaban valores superiores a los 30 grados antes de las 12.00 horas. Otro ejemplo es Bilbao, con 30,3 grados pasadas las nueve de la mañana. En Igorre, el mercurio alcanza ya los 34.
Por otro lado, Euskalmet también ha alertado de que el subidón térmico vendrá acompañado de riesgo de incendios en el litoral vasco, por lo que este domingo estará también activa una alerta amarilla por este motivo en Bizkaia hasta la medianoche.
Con estas previsiones, el territorio podría pulverizar los registros históricos de temperatura para estas fechas, medidos en 1950 en el antiguo Aeropuerto de Sondika, cuando los termómetros se dispararon hasta los 41,2 grados.