El centro de salud de Zaballa, un equipamiento de Osakidetza, ha recibido el certificado que le acredita como un ambulatorio eficiente al máximo en materia energética. Esta certificación llega fruto de los trabajos de mejora de las instalaciones ejecutados por Osakidetza en los últimos tiempos, unas obras que han supuesto una inversión aproximada de medio millón de euros y que ha hecho que el centro de salud de Zaballa cuente con el certificado A en materia de eficiencia energética.
El proyecto de mejora de estas instalaciones en materia energética contó con varias vías de actuación. La primera de ellas se centró en la sustitución del antigua sistema de caldera de gas por uno más eficiente y respetuoso con el medio ambiente de biomasa. El avance en sostenibilidad que ofrece este cambio en el tipo de caldera se sustenta en que la de biomasa usa como combustible materia orgánica en vez de combustibles fósiles, lo que reduce las emisiones de CO2 a nivel neutro, lo que quiere decir que la generación de CO2 es la misma que la planta absorbió durante su proceso de crecimiento.
Más allá de este notable avance, en el marco de estos trabajos se han acometido otras mejoras como, por ejemplo, la del sistema de producción de agua caliente sanitaria. Otras de las medidas que se han adoptado en los últimos tiempos en el centro de salud de Zaballa son la incorporación de equipos de bombeo más eficientes y la implantación de sistemas de control y monitorización que optimizan el consumo energético. Con la adopción de estas medidas, el centro de salud barakaldarra ha podido reducir sobremanera las emisiones de dióxido de carbono del edificio a la atmósfera consolidando la obtención de la máxima calificación energética.
La actuación llevada a cabo durante los últimos meses en el ambulatorio de Zaballa no es, ni mucho menos, una acción aislada de Osakidetza. En este sentido, el servicio vasco de salud está desarrollando un sus ambulatorios un plan de actuación para el cumplimiento de los criterios de sostenibilidad energética. Se trata de una iniciativa encaminada a reducir los consumos energéticos y a aumentar la producción renovable en Osakidetza, permitiendo así avanzar hacia un modelo más sostenible. Este proyecto corporativo persigue autoabastecer, parcialmente, la demanda de energía eléctrica de los centros y reducir las emisiones de CO2. Fruto de esa labor, el centro de salud de Zaballa ya puede lucir con orgullo la máxima certificación en materia de eficiencia energética.