La organización de la Arrain Azoka ha mostrado su gran satisfacción tras la clausura de su trigésimo segunda edición, que durante tres jornadas ha convertido a Bermeo en el epicentro de la gastronomía, la cultura y la identidad marinera. El buen tiempo estratégico del fin de semana ha incentivado una afluencia masiva de vecinos y visitantes, permitiendo el correcto desarrollo de toda la programación y un excelente ritmo de ventas en los expositores comerciales.

Bermeo ha despedido así, una de las citas más importantes de su calendario anual con un balance altamente optimista.Y es que, entre el 22 y el 24 de mayo, miles de personas han respaldado las actividades de la Arrain Azoka, una edición que se ha desarrollado bajo el lema rector Itsasoa zaindu, bizia dastatu. Con este enfoque, el certamen no solo ha funcionado como un punto de encuentro festivo, sino como un espacio de concienciación sobre el respeto al entorno marino, la sostenibilidad sectorial y el valor del euskera como vehículo indispensable para transmitir el conocimiento de la cultura pesquera.

Los veinte puestos profesionales instalados en el recinto de la Lamera han constatado la gran respuesta del público, registrando un volumen de compras constante a lo largo de los tres días. Sin embargo, el gran éxito logístico de la feria ha vuelto a localizarse en la carpa solidaria. Los voluntarios encargados de este espacio lograron agotar la totalidad de las raciones de marmitako y bonito asado que se habían planificado inicialmente, garantizando una importante recaudación económica que se destinará íntegramente a sufragar los tratamientos médicos de menores del municipio que padecen enfermedades raras.

Alta participación en las actividades y dinamismo callejero

El programa cultural y didáctico de las jornadas ha destacado por una participación notable en todas sus vertientes. El público familiar ha respaldado los talleres de divulgación medioambiental y ha llenado las salas de la exposición artística sobre los secretos del mar. Del mismo modo, las propuestas tradicionales de la feria han registrado una gran afluencia como en las visitas guiadas al Museo del Pescador, en los viajes de recreo a bordo de las embarcaciones tradicionales y en las sesiones prácticas organizadas en el simulador de navegación de la Escuela Náutica.

El ambiente festivo de la villa se ha mantenido activo gracias a la implicación de los agentes sociales, deportivos y culturales de Bermeo. Las calles del casco urbano han estado animadas de forma ininterrumpida por la música de las fanfarrias, las agrupaciones de dantzaris, las tamborradas y los pasacalles de gigantes, txistularis, gaiteros y trikitilaris, reforzando el carácter popular y comunitario que caracteriza a este evento.

Agradecimiento institucional y llamamiento al civismo urbano

La alcaldesa de Bermeo, Nadia Nemeh Shomaly, ha trasladado su más sincero agradecimiento a todas las asociaciones, patrocinadores, personal municipal y voluntarios que han trabajado de forma coordinada en la organización, subrayando que la Arrain Azoka vuelve a demostrar la gran capacidad que tiene el pueblo para trabajar en común y construir proyectos colectivos de gran valor.

A pesar del balance general tan positivo, la organización ha lamentado públicamente la imagen que presentaban algunas zonas del entorno de Portuzarra durante las primeras horas de la mañana del domingo, debido a la acumulación de residuos y plásticos generados durante la noche del sábado.

Algunas zonas del municipio amanecieron con numerosos residuos Bermeoko Udala

Por ello, las autoridades han insistido en la necesidad de disfrutar de las próximas celebraciones desde el respeto mutuo, incidiendo en la importancia de cuidar los espacios públicos y la limpieza del entorno urbano, al tiempo que han aplaudido el esfuerzo extra realizado por los operarios municipales de limpieza durante todo el fin de semana.