La Asociación Coordinadora de Personas con Discapacidad Física de Euskadi, Elkartean, hacía público un manifiesto este pasado viernes, día 15, con motivo del Día Internacional de las Familias, para exigir que se respete el derecho de las mujeres con discapacidad física a decidir sobre sus proyectos de vida y su maternidad.

La técnica de Elkartean, Lexuri Badiola, ha señalado que el deseo de ser madres de muchas mujeres se enfrenta a menudo a un "muro de capacitismo" que pone en duda su idoneidad para la crianza. "En los ámbitos sanitario y social, la comunicación suele dirigirse a las parejas o acompañantes en lugar de a nosotras mismas. Esta actitud nos resta autonomía y el protagonismo que nos corresponde en la toma de decisiones sobre nuestro propio cuerpo y nuestra vida”.

Ante esta situación, el colectivo reclama una “transformación profunda” en la atención ginecológica y de obstetricia. Exigen protocolos que respeten su autonomía, con espacios y mobiliario “realmente accesibles”, y profesionales que se dirijan directamente a ellas como sujetos de pleno derecho. Asimismo, instan a que se elimine cualquier barrera discriminatoria en los procesos de adopción, acogimiento o protección de menores, para que todas las formas de maternidad sean valoradas por igual.

Recursos técnicos y humanos

Desde Elkartean también se hace hincapié en la importancia de contar con recursos técnicos y humanos adecuados, como la asistencia personal diseñada para el cuidado de los hijos e hijas. La entidad subraya que contar con estos apoyos “no resta valor ni capacidad a la función materna”, sino que es “una herramienta para garantizar un derecho fundamental”.

Finalmente, la organización reivindica una visión del cuidado basada en el vínculo emocional y la educación en valores, “rompiendo con el estigma de que la discapacidad física es un impedimento para una crianza plena”.