Nada ha cambiado en estos años de prisión para N.D.M.B. Ni su peinado ni su tono de voz -algo más musculado, eso sí-, aunque esta vez no se le ha escuchado hablar durante la primera jornada del procedimiento abierto contra él  por la muerte de J.I.M., un hombre de 77 años el 5 de octubre de 2021 en su vivienda de Bilbao en la calle Gabriel Aresti. Únicamente ha respondido a preguntas de su abogado y a seis dudas planteadas desde el tribunal. 

Silencio. Esa es la estrategia que su abogado defensor, Jorge Romero, ha preferido en este juicio con jurado popular que se sigue en la Audiencia de Bizkaia. Más aún cuando las acusaciones acuden con los deberes hechos y con argumentos sólidos.

Así lo entiende Iñaki Irizar, letrado de la familia del fallecido. Su petición de condena asciende a 25 años por asesinato -y otros 5 por estafa- al considerar que existen un puñado de hechos probados contra N.D.M.B.. Se ha referido a los mensajes, fotos, la triangulación del móvil del propio acusado… “Se suele decir que blanco y en botella…”, ha telegrafiado a las puertas de los juzgados. 

Un momento del juicio que se sigue en la Audiencia de Bizkaia contra N.D.M.B., acusado de la muerte de un hombre de 77 años el 5 de octubre de 2021 en Bilbao EFE

En una línea de argumentación similar se mueven desde Gehitu, Asociación de Gais, Lesbianas, Trans, Bisexuales e Intersexuales del País Vasco. Su representante, Saúl Castro, ha destacado que solicitarán una condena de 28 años y nueve meses por los mismos delitos pero con un agravante: el componente discriminatorio al entender que N.D.M.B. seleccionaba a sus víctimas por su orientación sexual. 

Y más causas pendientes

Será durante las próximas jornadas cuando ambos abogados y la Fiscalía puedan avanzar con sus peticiones fundamentadas en las pruebas periciales y los testimonios de los testigos llamados a declarar en este juicio contra el conocido popularmente como ‘asesino de las citas’, quien cumple ya dos condenas que suman 38 años: una por asesinato y otra por tentativa. 

Además, el enjuiciado tiene pendientes otras cuatro causas pendientes. El protagonista del ‘caso del mataleón’ todavía debe responder ante la Justicia por otros tres delitos de atentado contra la vida: uno está señalado ya para septiembre, otro para octubre -los dos con jurado popular también- y el tercero está en investigación. El cuarto en cuestión se refiere a otra pieza por un intento de asesinato que no tiene fecha.

Así las cosas, la sesión ha vuelto a repetir los mismos patrones que en procedimientos previos seguidos contra N.D.M.B, quien ha negado los hechos. Sí que ha reconocido, como ya hizo en otro caso precedente por el que fue condenado, su labor de ‘tarjetero’ -recepcionar tarjetas de crédito robadas y retirar dinero- para una supuesta banda de la que no hay pista policial. Nunca lo ha habido. Ni rastro de Maracucho, ni de Anthony, ni de Jota, a los que conoció en Santana 27

Pero más allá de esto, el investigado por la muerte de J.I.M. ha incidido en su inocencia en los hechos juzgados. Ha declarado que no conocía a la víctima, que no estuvo en su piso, que no intercambió fotografías con él e incluso ha dicho ante la jueza -y el tribunal del jurado popular- que jamás ha utilizado la aplicación Wapo para tener contactos con otros hombres. Sí que lo había hecho a través de Grindr y de Badoo, como ha reconocido, pero nada de esa otra.

Wapo y los 'pelaos'

El perfil que tenía en esta red social lo habría creado uno de los tres misteriosos ‘pelaos’ -así se ha referido a ellos-, aunque las fotos que aparecían eran suyas. La última que recibió J.I.M. en su tablet vía Wapo era precisamente una suya luciendo torso… Esta aseveración de N.D.M.B., sin embargo, choca con las declaraciones de G.M., el hombre que en diciembre de 2021 -un par de meses después del hecho que estos días se enjuicia en la Audiencia de Bizkaia- logró zafarse del encausado cuando le atacó por detrás con esa técnica de asfixia. En aquella ocasión G.M. dijo, y así lo recoge la sentencia, que contactó con N.D.M.B  a través de esa plataforma… Así lo ha recordado Saúl Castro, molesto con la actitud del letrado defensor del acusado.

Y es que, durante la presentación de los escritos con las conclusiones preliminares, ha propuesto incluir en el caso 97/2023 (correspondiente a este procedimiento abierto) algunos expedientes judiciales preparatorios -no sentencias firmes- en las que no aparece la calificación de ‘Culpable’. “Ha intentado deliberadamente no sólo ofrecer una versión alternativa sino engañar al tribunal. Por ahora todo lo que tiene [N.D.M.B.] son condenas por haber asesinado a otros varones o intentado asesinarlos en las mismas circunstancias”, ha subrayado Castro.

El abogado tampoco ha ocultado su sorpresa por el hecho -que no ha pasado desapercibido para nadie en la sala- de que el N.D.M.B. no haya querido responder a las preguntas de las tres acusaciones personadas en la causa: la particular (familia de la víctima), la popular (Gehitu) y la Fiscalía. Y es que en el anterior juicio, el encausado no dudó en contestar. Largo y tendido además. Y cortés siempre. Con enganchones dialécticos con el mismo Saúl Castro. Pero sin miedo a hacerlo. “Supongo que al haber sido condenado habrá quedado un poco escaldado y prefiere refugiarse detrás de las preguntas claramente intencionadas de su abogado”, ha apostillado el letrado de Gehitu.

"Luz sobre las mentiras"

Él, precisamente, ha defendido durante su intervención la conveniencia de incluir en este procedimiento un par de sentencias firmes contra N.D.M.B. con el ánimo de profundizar un poco más en la persona y en la personalidad del enjuiciado. “Si van a escuchar medias verdades del acusado, que puedan ver las sentencias. Arrojan luz sobre las mentiras que hoy [por ayer] se han dicho”, ha rubricado Castro.

Por lo demás, esta primera sesión arrancaba después de tres horas a puerta cerrada para constituir el jurado popular que estará formado por nueve personas titulares y otras dos suplentes: siete hombres y cuatro mujeres, en total. Las tres horas siguientes han sido empleadas por la Fiscalía, la acusación particular, la popular y la defensa para ofrecer sus consideraciones sobre este caso. La primera mantiene que el acusado contactó con la víctima a través de una aplicación, acudió a su domicilio el 5 de octubre de 2021 y “con el ánimo de acabar con su vida y sin que pueda determinarse la forma empleada, le ocasionó una insuficiencia respiratoria que le provocó la muerte”. Después, el encausado, habría realizado dos transferencias de 2.000 y de 1.000 euros de la cuenta de la víctima a la suya a través de la banca on line utilizando el teléfono móvil del fallecido.

La acusación particular, por su parte, sostiene que el acusado y la víctima “entablaron conversación” a través de Wapo y acordaron tener un encuentro sexual en el domicilio J.I.M., quien “pensaba que iba a tener una relación íntima”, pero que se vio “rodeado de forma sorpresiva por el cuello” por el encausado provocando primero la pérdida de conocimiento y luego, la muerte.

"No hay pruebas"

La acción popular ejercida por Gehitu mantiene que N.D.M.B., a través de la aplicación de citas, seleccionó a la víctima en razón de su orientación sexual. “Prevaleciéndose en la creencia de que iban a mantener relaciones sexuales”, el acusado “procedió a estrangular, a sangre fría, de improviso y de manera inesperada”, a la víctima “asumiendo plenamente el riesgo y la consecuencia de acabar con su vida” mediante la técnica del mataleón.

Por último, el abogado de N.D.M.B. ha sostenido que va a ser “materialmente imposible demostrar” que su defendido tuvo “cualquier contacto físico” con la víctima y que tampoco se sabrá “qué pasó con las transferencias bancarias, si se las quedó o si sacó el dinero, porque no hay pruebas”.

El último en tomar la palabra ha sido el encausado, el joven de 29 años de origen colombiano que cumple condena en la prisión de Basauri por otras dos condenas por delitos contra la vida, quien ha recuperado el mensaje que ha lanzado desde que se entregó en la comisaría de Irun, en mayo de 2022 (en diciembre del 21 huyó a Torrepacheco “asustado por lo de G.M.” ha confesado. Estuvo allí hasta enero, ha fechado. Y después regresó a Euskadi. “Desde que me entregué dije que pagaría por lo que he hecho, no por lo que no he hecho…”, ha zanjado.