La Diputación Foral de Bizkaia entrará en la financiación de la operación del TAV en la estación de Abando. Tras mantener durante años una postura negativa a participar en la llegada de la alta velocidad a Bilbao, que abrirá un gigantesco espacio de oportunidad en la ciudad al soterrar las vías, la diputada general, Elixabete Etxanobe, confirmó ayer que la institución foral participará también en su financiación. "La Diputación va a financiar que el Tren de Alta Velocidad llegue a Bizkaia", anunció, destacando el carácter "transformador" de la operación.

Durante las últimas legislaturas, la institución foral se ha mantenido siempre al margen de una operación que no solo permitirá la llegada del TAV a Bilbao, a una nueva estación soterrada en Abando, sino que también transformará por completo el actual entorno, al eliminar la playa de vías que separa los barrios de Abando y Bilbao La Vieja, generando un nuevo espacio de 130.000 metros cuadrados con viviendas, actividad económica, parques, guarderías y residencias, y grandes espacios peatonales. Tanto Etxanobe como su predecesor al frente de la Diputación, Unai Rementeria, habían mantenido siempre que no recaían sobre esta institución ni las competencias ferroviarias ni las urbanísticas, aunque esperarían a que se definieran los proyectos constructivos para analizar y determinar su papel en el proyecto.

Todo cambió hace algo más de un mes, cuando la propia Etxanobe admitió estar dispuesta a entrar en la financiación. "Estamos analizando esa participación si el proyecto contempla respuestas a la problemática de la vivienda que actualmente tiene la ciudadanía; si da respuesta a que haya un espacio para la actividad económica y la generación de empleo; sirve de nudo de conexión del transporte, y supone una eliminación de la trinchera que actualmente Bilbao en dos", especificó entonces.

Proyecto "transformador"

La diputada general confirmó ayer esta postura. "Es un proyecto transformador en el que la Diputación va a estar por lo relevante que es", anunció en una entrevista en Radio Bilbao. Etxanobe explicó que la institución foral "lleva meses" analizando los detalles de la operación, "valorando y analizando" el papel que iba a jugar en ella. "El proyecto tiene ya una definición suficiente", lo que les ha llevado a adoptar una decisión que ya es "firme". "El proyecto va a suponer muchas cosas y todas ellas positivas para Bilbao y para Bizkaia", se mostró convencida.

Atracción de talento

La diputada general, Elixabete Etxanobe, anunció también nuevas medidas fiscales para atraer y retener talento en el territorio, que esperan poder definidas antes del verano. "Es una herramienta muy potente", avanzó, a través de un "aliciente" en el ámbito de la fiscalidad, dirigida a "todas aquellas personas que viven fuera y les gustaría hacerlo aquí".

Medidas anticrisis

La responsable foral también se refirió a las medidas anticrisis puestas en marcha por las tres diputaciones para hacer frente a las consecuencias del conflicto en Oriente Medio. Desde que se habilitaron, a finales de abril, 4.200 pymes y autónomos han solicitado aplazamientos de pagos tributarios por valor de 43 millones de euros. "Es una buena noticia porque no ha sido una avalancha", valoró.

Te puede interesar:

Eso sí, de momento no se han definido los porcentajes de financiación de cada una de las instituciones que participarán en la operación, para lo que están "en trámites y en conversaciones" con el Gobierno vasco y el Ayuntamiento de Bilbao. Las últimas previsiones cifraban en unos 500 millones de euros el coste de la operación, solo para soterrar la estación a la que llegará el TAV de forma soterrada. La diputada general volvió a exigir el cumplimiento de los plazos de las obras -no está previsto que empiecen antes de 2028-, en los que "no caben ya más retrasos".

Para gestionar toda la operación, "tan compleja y relevante", Etxanobe apostó por utilizar la sociedad Bilbao Ría 2000, participada por diferentes instituciones y que ha capitaneado los principales proyectos de regeneración urbana del área metropolitana. "No hace falta inventar nada nuevo; lo que tenemos nos puede servir perfectamente como foro de encuentro", está convencida.