Talo o txakoli no entraban en el vocabulario de Gabrielle y Nicholas Wapner... hasta ayer. La joven estadounidense trabaja durante nueve meses impartiendo inglés en un colegio de Lanciego y su hermano la visita estos días. Sus anfitriones deseaban mostrarles la esencia de Euskadi, pero huyendo de los tópicos, así que buscaron un lugar y cita lejos del turismo masificado. Así terminaron en la XIII feria ganadera de Turtzioz observando una exhibición de pastoreo en una de las bandas del campo de fútbol de la urbanización Benigno Garay.
En su país “no tenemos nada parecido” al concepto de estas celebraciones, que “contribuyen a reunir a la comunidad” en torno a sus tradiciones. Quizás “el beisbol o el soccer” como llaman al fútbol, pero “¿con todas estas actividades y gratis? no”, valoraron, encantados, sin perder de vista la evolución de los canes y su destreza para conducir a las ovejas dentro del cercado.
Participaron seis pastores, cuyos perros “son todos pastores vascos excepto uno, iletsua”, según explicaron. Alguno de ellos ya arrancó la temporada allá por septiembre en la feria ganadera de Galdames. Además, “18 perros”, según contabilizó Pedro Lana, presidente del Club de Villanos de las Encartaciones, tomaron parte en la monográfica que sirvió como campeonato de Euskadi. Esta raza autóctona se caracteriza por sus ojos color avellana más o menos oscuros, pelo corto, duro y liso de entre uno y tres centímetros muy tupido y pegado al cuerpo y talla alzada a la cruz de entre 58 y 63 machos y de entre 55 y 60 en hembras. A partir del año es obligatorio que se sometan a una calificación y deben superar los sesenta puntos para ser declarados aptos para la reproducción, según se pudo leer en un cartel explicativo, tanto para quienes se inscribieron en el certamen como para los espectadores y espectadoras. El apartado destinado a animales se completó con la exhibición de ganaderos de la localidad. Vacas, cabras, ovejas o caballos hicieron las delicias de mayores y pequeños, como un pequeño potro que no acababa de dar con el punto indicado para mamar y después a duras penas podía mantenerse en pie, vencido por el sueño. Bajo esa misma carpa tuvo lugar una muestra de Herri Kirolak.
En otro campo adyacente se instalaron txosnas y puestos. En la zona de artesanía Anna Jiménez debutó en la feria de Turtzioz presentando las joyas artesanales que elabora en Castañeda (Cantabria) Curiosamente, “mi primera venta ha sido a una cántabra, guardamos mucha relación con Bizkaia al ser territorios limítrofes”. Muy cerca de la colegiata románica de Santa Cruz, Anna crea sus joyas e imparte clases a quienes desean aprender. Las elabora en “plata, metales y esmaltes” y, además de acudir a ferias, cuenta con una página web y las sube a sus redes sociales.
También fue la primera vez en este rincón de Enkarterri para Sheila García y Malaka delicias, de Orduña. “Hemos abierto hace tres meses un obrador de repostería 100% artesano y nuestra especialidad estrella son los hojaldres”, aunque en Turtzioz triunfó especialmente “la palmera, con su sabor a mantequilla artesana”. Pese a tratarse de un festivo en viernes, “el ambiente se está animando”.
En cambio, el apicultor de Zeanuri Jesús Martínez apreció “menos afluencia que el año pasado”. Desde su puesto de miel y velas expresó su preocupación porque “cada vez se ven menos abejas debido a enfermedades, contaminación, herbicidas y pesticidas”, por eso es tan importante apostar por “lo natural”.