Síguenos en redes sociales:

Enkarterri

“25.000 euros desde 2019 para acabar en un tronco”

El gasto en una talla en un árbol refleja “dejadez” de Zalla Bai, dice el PNV

“25.000 euros desde 2019 para acabar en un tronco”ZALLAKO EAJ-PNV

La imagen “invita a reflexionar sobre cómo se gestionan los recursos públicos y sobre la necesidad de priorizar inversiones útiles y duraderas para Zalla”, explican desde el PNV. La imagen o más bien las imágenes que la formación jeltzale ha compartido a través de sus redes sociales muestran el deterioro con el transcurso de los años de la escultura tallada en un árbol “que Zalla Bai encargó en 2019”.

Entre su creación y las sucesivas reparaciones que ha necesitado desde entonces “se han destinado más de 25.000 euros públicos”, que no han podido evitar que haya tenido que ser talada: “esa inversión para acabar en un tronco”.

En enero de 2019 los andamios eran visibles en el cedro seco de la calle Bizkaitarra en el que José Pablo Arriaga, formado en Bilbao y el Edinburgh College of Art plasmó un homenaje a la mitología de Zalla retomando una idea que había quedado aparcada siete años antes debido a la crisis económica. El entonces equipo de gobierno de Zalla Bai defendió la legalidad de la adjudicación directa por más de 16.600 euros al tratarse de un contrato menor.

“Falta de mantenimiento”

Te puede interesar:

Para el PNV, se trata de otro síntoma del “deterioro del espacio público por falta de mantenimiento y dejadez” que vienen constatando en las últimas semanas “numerosos avisos y material gráfico por parte de vecinos y vecinas”. “El Carmen parece una selva”. “Farolas arregladas con celo junto a muebles la Magdalena en Ibarra”. “Vallas rotas en El Charco”. “Una farola que no ilumina porque está tapada junto al Ayuntamiento”. “Un coche abandonado en El Baular desde hace meses sin ser retirado”. “Un cuadro eléctrico oxidado y en mal estado en la zona de Artebizkarra”. Son algunos de los ejemplos trasladados por la ciudadanía.

La formación jeltzale considera que no se trata de casos puntuales, sino “del reflejo de una falta de mantenimiento continuada que no está atendiendo adecuadamente lo básico”. “Un pueblo cuidado es una cuestión de responsabilidad institucional”, critican.