Aparcar junto a los arenales vizcainos se está convirtiendo en una quimera. Aproximadamente, los parkings de los municipios costeros suman alrededor de 7.000 estacionamientos, pero con la llegada del calor, una marea de visitantes colapsa los accesos y obliga a los consistorios reaccionar: cada vez son más los que adoptan diferentes medidas para reservar plazas a los residentes.

Lekeitio ha protagonizado los últimos titulares. El sistema de aparcamiento estival desató una intensa polémica el verano pasado, ya que la ordenanza reservaba una codiciada zona verde exclusivamente para vecinos, una diferenciación que ha sido cuestionada por discriminatoria. 

El conflicto ha llegado hasta el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, que en una sentencia emitida recientemente concluye que el modelo vulnera el principio de igualdad al privilegiar a residentes de municipios cercanos frente a propietarios de viviendas en Lekeitio empadronados en otras localidades. Por ello, decreta la nulidad parcial del sistema. El Ayuntamiento, sin embargo, no recurrirá el fallo, ya que la resolución solo invalida el apartado que establecía esa distinción.

Más allá de este caso, al menos otros ocho municipios han implementado regulaciones para priorizar a residentes y propietarios de segunda vivienda, al tiempo que tratan de garantizar la rotación.

Zierbana, Getxo y Sopela

En Zierbena, desde 2019 se reservan 75 de las 275 plazas del entorno portuario para vecinos. Junto a la playa de La Arena, los residentes cuentan además con 130 plazas de uso exclusivo entre el 1 de junio y el 15 de octubre, en horario de 09.00 a 20.30. El municipio habilita, en paralelo, 900 aparcamientos gratuitos para visitantes.

Getxo, por su parte, aplica tarifas en el paseo entre el Puerto Viejo y Ereaga. Los usuarios pueden adquirir un bono de 28 euros válido entre junio y septiembre. La medida no se extiende, por ahora, a otros arenales urbanos como Arrigunaga o Aizkorri. También en la margen derecha, Sopela exime a sus vecinos del pago de OTA durante el verano. Los propietarios de segundas residencias, así como surfistas y parapentistas federados, deben adquirir un pase, que la pasada temporada ascendía a 60 euros. 

Consultado por esta cuestión, el Consistorio ha explicado a DEIA que ha aprobado de forma inicial la modificación de la ordenanza de OTA, con el objetivo de adaptar el servicio a las necesidades actuales. El servicio de estacionamiento regulado estará en funcionamiento del 1 de junio al 30 de septiembre, de 10.00 a 20.00 horas, con un tiempo de estacionamiento límite de diez horas en horario regulado, y ofrecerá un total de 1.036 plazas de aparcamiento este verano. 

Gorliz, Plentzia y Bakio

Por su lado, Gorliz regula el estacionamiento estival desde 2018. Los empadronados quedan exentos de la OTA, mientras que trabajadores y propietarios no residentes deben pagar 55 euros por la primera tarjeta y 70 por la segunda. El sistema afecta a las 3.184 plazas del casco urbano y este verano incorporará un nuevo distintivo —el color rosa— para personas abonadas a la OTA. La regulación funcionará desde el 15 de mayo hasta octubre, inicialmente solo fines de semana y festivos, y a partir del 15 de junio de forma diaria. 

En el vecino Plentzia, el Consistorio ha optado por una medida más restrictiva: reservar casi la totalidad de las plazas para residentes. El argumento es claro: apenas existen 700 espacios para unos 2.000 vehículos, a lo que se suma la falta de alternativas de transporte para zonas periféricas. En cambio, Bakio aplica un sistema mixto por colores: plazas naranjas para residentes, rojas para estacionamientos gratuitos de corta duración —hasta 20 minutos— y azules de pago. Quienes acrediten estancias superiores a un mes pueden adquirir hasta dos bonos de 20 euros.

Fuentes municipales consultadas por DEIA afirman que técnicos continúan trabajando en la puesta a punto definitiva de la OTA. El año pasado, el servicio estuvo vigente del 21 de junio al 14 de septiembre; eso sí, en junio y septiembre sólo estuvo en marcha los fines de semana y festivos de 10.00 a 20.00 horas. En julio y agosto de lunes a viernes fue: de 10:00 a 13.00 y de 14.00 a 20.00 horas.

En Armintza, la presión sobre el aparcamiento ha llevado al Ayuntamiento de Lemoiz a actuar recientemente. Desde 2024, 210 de las 405 plazas están reservadas para residentes, aunque los vehículos de empresa también pueden acceder a autorización. Mundaka ha seguido una fórmula similar: restringe 253 de sus 561 plazas al uso de residentes entre el 1 de junio y el 30 de septiembre. El aparcamiento en Elantxobe, concretamente el entorno del puerto y el acceso a la playa de Laga, también está sujeto a regulación de OTA durante el verano para los no residentes. 

¿Dónde no hay OTA?

En el lado opuesto, hay un total de ocho municipios que todavía no han regulado el aparcamiento en su costa, pero muchos plantean la posibilidad de acotar el aparcamiento cercano a los arenales. En Muskiz, por ejemplo, todavía no existe una ordenanza que limite el acceso a los estacionamientos cercanos a La Arena. Tampoco hay una regulación al respecto en Barrika, pese a que sus playas suelen recibir una notable afluencia de visitantes cuando suben los mercurios, por lo que se recomienda llegar temprano. 

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Bermeo –que cuenta con una playa en su término municipal, el arenal de Aritzatxu– se suma a los municipios que no han establecido una OTA para visitantes, aunque el Ayuntamiento sí restringirá el tráfico rodado por el paseo de Portuzarra de viernes a domingo a partir del 15 de junio hasta mediados de septiembre. 

En Sukarrieta tampoco se ha contemplado la implementación de medidas adicionales, al igual que en Ea, Ispaster y Ondarroa. En el caso de Ibarrangelu, la lógica es distinta. Las medidas impulsadas por el Consistorio buscan proteger las dunas de la playa de Laga. El proyecto, aún en fase de elaboración, plantea alejar los aparcamientos del arenal para preservar un entorno especialmente sensible.