Especialistas de todo el mundo coinciden en que la educación es el espejo en el que se quiere ver reflejada cualquier comunidad que quiera llevar los apellidos de innovadora, inclusiva, cohesionada, próspera, igualitaria y justa… Y en esas anda Bizkaia desde hace tiempo a través de los sucesivos planes estratégicos desplegados por el Gobierno Vasco. La nueva hoja de ruta pone el foco en 2030. Y lo hace con una treintena de actuaciones en otros tantos centros educativos del Territorio Histórico.
Más allá de construir, rehabilitar o adaptar infraestructuras, el objetivo es fortalecer un modelo educativo propio. Ese es el espíritu de la hoja de ruta planificada por el Departamento de Educación hasta el curso 2030 y que absorberá un total de 750 millones de euros. Dicha estrategia está prevista que sea desplegada a lo largo y ancho de la geografía vizcaina. Esto significa que municipios grandes y pequeños podrán beneficiarse del programa Hezkuntza Eraiki 2030.
El mapa es amplio y diverso, con incidencia en la capital y alrededores pero también en localidades como Bakio, Etxebarria, Muskiz, Mungia, Ea o Ispaster, por ejemplo, lo que contribuirá a reforzar la red educativa en su conjunto. Lógicamente, Bilbao concentra un número importante de actuaciones (Rekalde, Miribilla, Atxuri, Elorrieta, San Inazio…), pero también para desarrollar nuevos espacios educativos, como el de Zorrotzaurre.
Aprendizaje activo y participativo
Los ecos de esta estrategia educativa que persigue crear espacios escolares modernos, saludables y estimulantes que favorezcan el aprendizaje activo y participativo alcanzarán también otros grandes núcleos urbanos como Barakaldo, Santurtzi, Zornotza, Leioa o Durango. Y, además, en el apartado de Nuevos proyectos en definición se incluyen otros más como los de Basauri u Orduña.
“Estamos impulsando una renovación profunda de los centros educativos en Bizkaia, con actuaciones repartidas por todo el Territorio. Buscamos adaptar los espacios a las nuevas formas de enseñar y aprender y garantizar que todos los municipios cuenten con infraestructuras modernas, accesibles y preparadas para el futuro”, ilustraba Begoña Pedrosa, consejera de Educación del Gobierno Vasco.
En Bilbao
Así las cosas, entre las principales actuaciones identificadas destacan en Bilbao los trabajos de ampliación y rehabilitación del IES Eskurtze -que finalizarán en diciembre de este año, tras un desembolso de 4 millones de euros-, los de ampliación también del CIFP Elorrieta-Errekamari -que concluirán en agosto después de una inversión total de 19 millones de euros- así como otras labores más modestas en los centros García Rivero (700.000 euros para mejorar la eficiencia energética “y el confort” del alumnado) y en el IES San Inazio, donde se destinarán 1,6 millones de euros para sustituir las ventanas.
Balmaseda. Se refuerza la FP como eje estratégico. Destaca el anunciado para la villa encartada (4,4 millones de euros) orientado a Sistemas informáticos y redes, Desarrollo de aplicaciones, Ciberseguridad e Inteligencia Artificial y Big Data.
Y es que en esa panorámica que se dibuja desde el Departamento se quiere poner el énfasis en que las infraestructuras educativas no son simplemente edificios y deben transformarse en entornos que influyen directamente en la motivación del alumnado. Por eso mismo, las acciones y proyectos han sido desperdigados por la geografía vizcaina con la misión de compartir los valores de esta estrategia. Sopela, Gatika, Bakio, Ea, Ispaster o Etxebarria son un buen ejemplo de ello. Y no con obras menores, precisamente.
Un proyecto en madera
De hecho, esa última localidad asistirá al “inicio de obra inminente” en el CEIP Manuela Zubizarreta con una inversión de 11,4 millones de euros. En verano será el turno del centro de Ispaster, con un importe de 6,2 millones de euros. Y en el CEIP Haizeder, en Ea, se acometerá un proyecto singular en madera (10 millones de euros), con finalización prevista en abril de 2027. Por su parte, la ampliación de las instalaciones de Urkitza (Bakio) se prolongará durante dos años, aproximadamente, y costará cuatro millones de euros. Casi cuatro veces más, 15,9 millones de euros, absorberá el nuevo edificio proyectado en Gatika.
Esta hoja de ruta también contempla otro nuevo instituto en Barakaldo. El IES Antonio Trueba, cuya obra atraviesa por la fase de cimentación. Serán 23 millones de euros para reconstruir este centro. La localidad fabril tendrá en este tiempo otro punto de atención: el CEIP Alkartu, donde se contempla una intervención compleja en lo técnico ya que se trata de un edificio con protección integral, lo que obliga a mantener la fachada. Con todo, se combinará la rehabilitación del inmueble con la construcción de un nuevo volumen para habilitar distintos equipamientos y nuevos espacios, entre los que se cuentan hasta 6 aulas.