El 15 de diciembre de 2024 publiqué aquí un artículo sobre la majada de pastores de Austigiarbin en Gorbeia y contaba en él su relación con los montañeros, pues somos los únicos que visitamos estos lugares de altura. Hoy traigo otra, no sé si históricamente todavía más importante que la de Orozko. La situamos en Zeanuri, bajo la segunda cima más alta de Bizkaia, Aldamin. Ambas majadas, Austigarbin y Aldamiñape, fueron los lugares más importantes del pastoreo en la historia de Gorbeia.
Prácticamente no existe bibliografía de este lugar, excepto un trabajo de mi querido maestro, gran espeleólogo y montañero, Fermín Leizaola, director de nuestro departamento de etnografía de Aranzadi, fallecido el 16 de junio del año pasado y a quien dediqué una página de Historias montañeras el 31 de agosto. Su título, Notas sobre el pastoreo en Gorbea / Gorbeako artzantzeazko zeaztasunak. Publicado por Eusko Kultur Eragintza Etor 2000 (Euskaldunak La etnia vasca 1978). También aquella agrupación etnográfica que hubo en Zeanuri llamada Ipizki Taldea catalogó las chabolas, no sólo de Aldamiñape, sino de toda Gorbeia.
Lo que más impacta a quien lo visita por vez primera es su ubicación, como si fuera un gigantesco embudo natural, a 1.050 metros. Es el lugar con mayor concentración de txarrikortas que conozco en Gorbeia. Fermín las llamaba cochiqueras y el etnógrafo bilbaino Enrike Ibabe txerritxabola. Son círculos o rectángulos cercos de piedra seca de una altura mínima, que guardaban a los cerdos aislándolos de los depredadores que, como a nosotros, les gusta comérselos.
El ultimo pastor que habitó la majada fue Angel Uribiondo, alias Tarde, fallecido en 1996. Para llegar al lugar debemos coger la carretera desde la plaza de Zeanuri que contornea el embalse de Undurraga y sube hasta el refugio de Iondogorta, arrendado históricamente por una simbólica cantidad por el Baskonia Mendi Taldea, hangar para guarecerse que fue para la construcción de la gran presa que hay allí. Pero una ruta muy chula es hacer una circular subiendo desde Pagomakurre hasta un poquito antes del hayedo de Igiriñao donde cogemos a la izquierda un paso-bajada bastante aéreo llamado Arretabaltz y donde un tramo recibe el nombre de Lapursasi.
La última construcción del conjunto pastoril, un refugio que se levantó sobre las ruinas de la chabola de Javier Txarterina, lo ha comprado no sé si Bizkaiko Foru Aldundia o Gorbeialde, y se está actuando en el para hacer una quesería en la que podremos comprar queso y otras viandas, amén de ver cómo se elabora. Al lado está la chabola de Ramón Etxebarria y Eusebio Beobide remodelada en 1994 y que sigue conservando la estructura de la antigua construcción.
Una de las chabolas lleva el nombre de Palazio. Vivieron en ella los pastores Telesforo Egiluz y Vicente Beitia. Como todas allí son de paredes de piedra rejunteadas y tejado de uralita recubierta en este caso con tepes a dos aguas. Las chabolas se construían en terreno particular, no en comunal.
Muy cerca de esta majada, en el castro de Zenigorta, un lugar especialmente bonito, situamos el refugio de la familia Rotaetxe, antes aludida, siendo el primer refugio privado en Bizkaia en la montaña, Aizpegi (el nombre lo puso Resurrección María de Azkue). Su construcción se debe a un tipismo del momento relacionado con el origen del montañismo en el estado español y su tipología es única en Euzkadi con tejado de hormigón con bóveda de medio punto, son dos cuerpos que hacen ele. El 2 de mayo de 2021 publiqué con Susana Martín, periodista de este rotativo y buena amiga, un artículo al respecto de dos páginas aquí en DEIA.
Tres refugios montañeros existen en las cercanías de Aldamiñape pero en la otra vertiente. El de Cementos Lemona, ubicado en Larragain, de grandes dimensiones, de fecha 1964. El de El Carmelo, que tiene una campana sobre el tejado, propiedad de los Carmelitas de Amorebieta y que en su interior hay una capilla, única existente en toda Gorbeia. Un buen amigo de Zeanuri allí casó, mejor lugar imposible para celebrar la boda. Por último, el refugio Gaztedi, también propiedad de los Carmelitas de Bilbao.
Antiguamente, siguiendo la tradición, los ocupantes de las chabolas pagaban con un queso de renta al año al propietario del terreno. Esto es lo que hacen Julián Ozerin, Ramón Etxebarria y Eusebio Beobide, entregando un queso anualmente a la familia Rotaetxe.
Termino citando el lugar de Etzaleku que está encerrado por dos grandes rocas y anexo tiene un corral de madera. Es un cercado de piedra en el que se recogían las ovejas durante la noche resguardándolas de los zorros y lobos.
Aldamiñape es visitado exclusivamente por montañeros, aquí no hay turismo, a donde sólo se puede llegar andando, estamos nosotros, los mendizales, rastreadores del paisaje, un deporte organizado que tiene 114 años de historia en suelo vasco.