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La Pasión de Durango baja el telón con una valoración positiva

A pesar de los desafíos del relevo generacional y una meteorología adversa, la Asociación Juan de Iciar destaca que «ha merecido la pena el esfuerzo»

La Pasión de Durango baja el telón con una valoración positivaAlain Salterain

No ha sido una edición sencilla, pero sí gratificante. La Pasión de Durango ha bajado el telón de este 2026 con una buena sensación. Así destaca Susana Alarcón, responsable de la asociación Juan de Iciar. “La respuesta del público ha sido positiva, aunque el jueves arrancó con 120 espectadores, el viernes y el sábado la asistencia subió hasta rozar el lleno con 200 personas cada día (de un aforo de 260)”, destaca Susana.

Sin embargo, Alarcón reconoce que este año las ventas por internet no han tenido el empuje de ediciones pasadas y que el viernes esperaban algo más de afluencia inicial. Sin embargo, celebra que el público —mayoritariamente local y con caras nuevas que descubrían la obra por primera vez— se fue animando según avanzaban las representaciones.

Sobre la participación, Alarcón destaca que “se van más de los que entran”. En esta edición se ha notado la ausencia de unas quince o veinte personas del pueblo que solían participar. Aunque ha habido nuevas incorporaciones, la asociación lucha para que el relevo sea una realidad y cada vez más gente participe en esta tradicional representación de Semana Santa. “Tengo que destacar que también esta entrado gente nueva”, añade.

Nuevas representaciones

En el plano interpretativo, “el nivel ha sido muy bueno”, dejando al público "muy contento". Alarcón destaca nombres propios que han sostenido el peso dramático de la obra, como Marcos Echarte, cuya interpretación de Jesús volvió a ser el eje emocional, Ane Gómez en el papel de María, que, junto a sus compañeros, logró transmitir la solemnidad necesaria para conmover a los asistentes y Markel Ganboa, que dio vida a un Pilatos con gran fuerza escénica.

Si algo ha marcado esta Semana Santa ha sido el cielo. El miércoles de preparativos fue especialmente duro por el frío y la lluvia persistente. El jueves el agua dio una tregua relativa y el viernes finalmente el tiempo permitió lucir la representación en mejores condiciones.