Penitentes peregrinan al monte Kolitza para comenzar la Semana Santa de Balmaseda
La comitiva avanzó solemne entre la niebla para culminar en la ermita de San Sebastián y San Roque del monte bocinero
Al concierto del Miserere de la coral Kolitza y la bajada del paso del Cristo desde el cementerio en los últimos años se ha añadido otro acto que marca el inicio de la Semana Santa en Balmaseda: la peregrinación de catorce penitentes a Kolitza con sus cruces a cuestas. Tras ser suspendida el año pasado por mal tiempo, el Domingo de Ramos la comitiva avanzó solemne entre la niebla para culminar en la ermita de San Sebastián y San Roque del monte bocinero, a más de 800 metros de altitud.
El trayecto reprodujo las estaciones del Vía Crucis pasando por los monolitos instalados en la ascensión desde el primero en el Campo de las Monjas frente a la antigua iglesia del convento de Santa Clara (actualmente museo) hasta el último en la cumbre, junto a la ermita. Tradicionalmente son vecinos que han encarnado a Jesucristo en ediciones anteriores los que portan las cruces mientras el protagonista del año en curso acompaña. Los penitentes recorrieron el itinerario por primera vez en 2022, en medio de la expectación y la emoción por el regreso de la Pasión Viviente después de las cancelaciones de 2020 y 2021 por el coronavirus en un guiño a las rogativas desde el siglo XVI episodios de pandemias, en lo que a menudo se ha interpretado como un posible origen del Vía Crucis.
La asociación
"Sin negar esta versión, el análisis que nos ofrecen la historia y la documentación existentes, permite deducir que el Vía Crucis, nace en la segunda mitad del siglo XIX junto a las procesiones tradicionales, es decir con pasos, para dar mayor veracidad a la representación de la Pasión de Jesús y evoluciona hasta la realidad actual", matiza la Asociación del Vía Crucis Viviente, heredera de la antigua Cofradía de la Vera Cruz, en el apartado de su página web que compila la historia de la Pasión Viviente.
"Ya en 1771 se celebraban varias procesiones en Balmaseda, entre ellas las de Semana Santa, como así se deduce de la consignación de una partida que en esas fechas se hace en los presupuestos municipales para los gastos de cera de la corporación al acudir a las mismas"; sin embargo, "hasta 1865 no consta en documentos la aparición de personajes que acompañarían a la procesión tradicional". La fecha corresponde "a la creación de la Invencible Compañía Farisaica, que introduce los soldados romanos, llamados fariseos por los balmasedanos y a los que a finales del siglo XIX se incorporan en la procesión del Viernes Santo los personajes más tradicionales como las Marías, la Magdalena, Jesús y el Cirineo". En 1935 se introdujo el juicio ante Pilato y más adelante se fueron sumando otros pasajes, escenarios y diálogos que demuestran que la innovación todavía puede caber dentro de la representación.
Entradas
Y, en referencia a la web, este martes a las 23.59 horas finalizará el plazo para adquirir entradas on-line para los asientos de la Última Cena el Jueves Santo en la plaza de San Severino desde las 21.30 horas y el graderío del Campo de las Monjas, donde el Viernes Santo desde las 9.30 horas se representarán el ahorcamiento de Judas, el juicio ante Pilato, la flagelación, los encuentros de Jesús con la Virgen María y María Magdalena y su primera caída antes de proseguir el resto del Vía Crucis por el casco histórico de Balmaseda.