El próximo lunes, 30 de marzo, Ondarroa estrenará su nueva ikasgela en la planta baja de la antigua Escuela de Pesca en la calle San Ignazio. Este nuevo aula, que sustituye a la hasta ahora existente en la Biblioteca Municipal Txomin Agirre, ofrecerá a las y los estudiantes un horario más amplio, un espacio más cómodo, más silencioso y con mejor conectividad.
Con un aforo para 32 personas, para poder acudir se deberá rellenar y entregar la solicitud en la biblioteca municipal Txomin Agirre, con el documento de declaración responsable firmado y presentando el documento de identidad.
Este nuevo espacio estará abierto todos los días desde las 06.00 a las 23.00 horas, y para ser usuario se deberán cumplir dos requisitos: tener 16 años cumplidos y estar empadronado en alguna localidad de la comarca de Lea-Artibai.
La entrada y salida al aula de estudios se controlará mediante una aplicación móvil. El permiso es personal y no se puede ceder a otra persona, y al entrar o salir una persona, hay que cerrar la puerta antes de que entre o salga el siguiente para quedar registrado. En la normativa que regula su uso se recoge también que no se podrá superar el aforo y que el aula no es un lugar de trabajo en equipo o de proyectos, sino de trabajo individual y manteniendo el silencio. Por otro lado, no se podrán hacer reservas de asientos, y una vez ocupada la silla el espacio no podrá estar vacío más de 30 minutos.
La solicitud se puede obtener tanto en la biblioteca municipal, así como a través del correo electrónico komunikazioa@ondarroa.eus. Después se deberá entregar en la biblioteca.
Cabe recordar que esta nueva aula es el resultado de un convenio firmado entre el Ayuntamiento y la Parroquia Andra Mari, la cual ha cedido el espacio. Tal y como explicó la presidenta de la comisión de educación, Irina Alkorta Bedialauneta "hace bastante tiempo vinieron unos jóvenes al Ayuntamiento, explicando la necesidad de un nuevo espacio, porque, en su opinión, era importante tener un aula en el pueblo con mejores condiciones que las de la biblioteca" . Vimos bien la idea y tras analizar diferentes espacios y locales, nos pusimos en contacto con la Parroquia de Andra Mari para que nos dejaran el espacio. Enseguida nos dijeron que sí. Nada más firmar el convenio comenzamos a preparar el espacio desde cero: pintar, renovar el alumbrado, poner conexiones a Internet, relanzar la plataforma para garantizar la accesibilidad... aquí las cosas suelen ser más largas de lo deseable, pero el lunes está listo para abrir el nuevo aula".