Durango ha dado un nuevo paso en la creación del futuro Centro de Personas Mayores, previsto en el edificio Saibi, antiguo Euskaltegi, con la puesta en marcha de un proceso participativo que permitirá concretar cómo será el equipamiento antes de redactar el proyecto. La iniciativa se enmarca en el Diagnóstico de Necesidades de las Personas Mayores de Durango 2026 y contará con una partida de 50.000 euros en el presupuesto municipal de 2026 para avanzar en su desarrollo. La intención del Ayuntamiento es que el diseño del centro se realice contando con la opinión directa de la ciudadanía, especialmente del colectivo al que irá dirigido.

Para recoger esas aportaciones se ha abierto ahora una fase de consulta mediante cuestionarios, que podrán completarse del 25 de marzo al 24 de abril. Se han elaborado tres formularios distintos, dirigidos a la ciudadanía (con especial atención a las personas mayores), al personal técnico municipal y a asociaciones y entidades, con el fin de conocer la situación actual, detectar necesidades y fijar prioridades sobre los espacios, servicios y actividades del futuro centro. Los cuestionarios están disponibles en www.durango.eus y también en formato papel en el Centro de Mayores, la Biblioteca, Durango Kirolak y el edificio Otamotzena, entre otros puntos.

Participación

La concejala de Ciudadanía, Jesica Ruiz, ha destacado durante la presentación que el nuevo centro es uno de los compromisos de la legislatura y ha defendido que el proceso servirá para definir un espacio útil y adaptado a la realidad del municipio. Según ha explicado, el objetivo es crear “un espacio abierto, accesible y dinámico, que fomente la autonomía, el bienestar y la participación social”, por lo que ha animado a implicarse tanto a las personas mayores como a sus familias, asociaciones y entidades que trabajan con este colectivo.

El proceso continuará en mayo con un encuentro ciudadano abierto, en el que se pondrán en común las propuestas recogidas y se avanzará en la definición del modelo de centro. El resultado del diagnóstico será público y servirá como base para decidir el diseño final del equipamiento, el cual el Ayuntamiento quiere convertir en un recurso de referencia para las personas mayores y en un espacio adaptado a las necesidades presentes y futuras del municipio.