“Podrán llegar a rehacerse y estar más tranquilos”
La doctora Atxa lanza un mensaje de esperanza y pone en valor el trabajo que realiza una asociación como Asmes
“La gran mayoría de pacientes pasa una muy mala época o menos mala, pero luego llegará un momento en el que pueden estar más tranquilos y tener una calidad de vida decente”, resume la doctora Nagore Atxa, que confía en el avance de la investigación. “Podrán rehacer su vida. Solo decirles que mejorarán”, reitera, aplaudiendo la labor de apoyo que desempeña una asociación como Asmes, desde donde se demanda más visibilidad para esta enfermedad incapacitante y sin cura. “Hay un punto en el que esas crisis desaparecen. Sí que quedan las cicatrices en el oído interno, el tema de la audición, el equilibrio... Pero desaparece lo inesperado. A lo esperado uno se puede hacer, lo complicado es la impredicibiidad. Hay un instante en que ves que pueden ser capaces de manejarse y les das el alta”, destaca Atxa.
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José Ramón afirma que cuando sufre una crisis intenta relajarse. “No he tenido una que sea de las fuertes desde 2024, ando con mis inestabilidades. Pero como ya sé lo que es, asumo, acepto y espero que pase. Lo duro es estar pensando en cuándo será la próxima”. Y Oscar apostilla: “Si sabes cómo va a ser tu vida el resto de tus días, ya puedes atacarla de manera diferente”.
En lo referente a este síndrome, fue descrito por primera vez por el médico francés Prosper Ménière, en 1861. Era la primera ocasión en que se señaló una lesión en el oído interno como la causa de una crisis vertiginosa, es decir, de clara etiología laberíntica y que se manifiesta con la tríada característica: crisis rotatoria, hipoacusia y acúfeno. Ménière consiguió en aquella época que los pacientes afectados por esta enfermedad dejaran de ser tratados como enfermos mentales.
