La dimisión de Inaxio Uriarte, Irantzu Uriarte e Iñigo Urkitza deja tres huecos en el equipo de gobierno nacionalista. Para proceder a su sustitución, y siguiendo lo que determina la ley, el PNV debe recurrir al orden de la lista electoral que presentó a la cita con las urnas de 2023. Eso sí, todo depende de la situación personal y laboral de estas personas en la actualidad, y, por ende, de su disponibilidad y posibilidades de aceptar el cargo.
Por lo tanto, Aingeru Torrontegui Aio es la siguiente en la lista –número 11, ya que los nacionalistas sacaron 9 ediles y el número 2 Mikel Erkoreka renunció a su cargo en 2024–; después se encuentra Ainhoa Galduroz Álvarez, que ya estuvo en el Ayuntamiento con Imanol Landa de alcalde; y a continuación, está Carlos Sergio Atxotegui, actual director general de Deportes de la Diputación. Estos podrían ser, entonces, los nuevos ediles. Los siguientes en la plancha electoral eran Elisabete Basáñez Pérez, Xabier Pelayo Legarreta y Estibaliz Mauleon Roman.
“El tenor del art. 182 LOREG debe ser interpretado de manera que no se impida el acceso a cargo público del siguiente en la lista a quien corresponda, atendiendo a su orden de colocación, de modo que no se lesione su derecho fundamental. Por tanto, frente a la renuncia al acta de un concejal se debe solicitar la credencial en favor del siguiente en la lista a quien corresponda atendiendo a su orden de colocación del grupo municipal originario al cual pertenecía el concejal que ha renunciado, careciendo el alcalde de competencia para decidir quién, de entre los integrantes de la misma lista, debe ser la persona que haya de resultar nombrado concejal”. Así explica esta casuística la web derecholocal.es. Los tres nuevos representantes jeltzales pasarán a desempeñar sus funciones de manera oficial una vez sus nombramientos pasen por el pleno del Consistorio y sean aprobados.