Mudanza de Fabio Murga a las afueras, desaparición de la gasolinera y traslado de las vías del tren. Tres proyectos que durante años se repitieron como grandes aspiraciones para Balmaseda. Pues bien, ya solo falta por llevar a buen puerto el último de ellos después de la desaparición de la parte visible del surtidor de la plaza de los Fueros.
Respondiendo a la pregunta del portavoz de la Candidatura Local Independiente y anterior alcalde, Aitor Larrinaga, durante el pleno ordinario de enero, el actual regidor, Alfonso San Vicente, confirmó que, fruto de un acuerdo entre el Ayuntamiento y Repsol, el desmantelamiento de la gasolinera se efectuará en dos fases. Esta semana ha concluido la primera, consistente en la eliminación de la estructura situada a pie de calle. El espacio ganado ha servido para ganar plazas de aparcamiento y reubicar los contenedores sobre el antiguo emplazamiento de la gasolinera.
Faltaría por acometer bajo tierra “la limpieza de depósitos, descontaminación y relleno”, que precisan de permisos especiales que el Consistorio ya ha solicitado al Gobierno vasco. La autorización podrá demorarse “aproximadamente seis o siete meses”. Hasta entonces “vamos a utilizar la plaza tal y como está ahora” y en el momento en que comiencen las obras se procederá a cerrar el área afectada.
Miedo a incidencias
Con este paso Balmaseda está más cerca de cerrar un extenso capítulo urbanístico, para tranquilidad de vecinos y vecinas. “Llevaba unos meses precintada y sin actividad. Generaba inquietud por el tema de la seguridad”, reconoció un trabajador de la limpieza residente en la villa. Además de las viviendas y comercios, “tenemos la ikastola aquí mismo”, apuntó.
“Aquí en el mismo centro estorbaba”, aseguró con rotundidad Eukene, vecina de Balmaseda, quien propuso una reurbanización que contemple “más aparcamientos porque hacen falta”. En su día “hablaron de construir un parking subterráneo”, rememoró Carmen, cuyo hijo vive en la plaza. La gasolinera se instaló “hace por lo menos cincuenta años, la hemos conocido de toda la vida”. Mientras conversaba con DEIA, Carmen saludó al concejal Luis Alonso, que pasó por la zona tras finalizar el pleno. El edil reconoció que el proceso para eliminarla “ha sido difícil”, pero con el final más esperado.