El banco podría pasar desapercibido si no fuera por la placa que lo identifica como un elemento destacado de entre el resto del mobiliario. Su mezcla de colores, eso sí, es llamativa y obedece al material empleado para su fabricación: envases de botellas y comestibles, principalmente. Y luce, desde esta semana en Bizkaia; en concreto en el interior de la Estación Marítima de Plentzia de la EHU.

Mares Circulares, el proyecto para la protección y conservación de entornos acuáticos y de la biodiversidad, así como para el fomento de la economía circular impulsado por Coca-Cola, hacía entrega de esta pieza fabricada a partir de ese material plástico de desecho recogido en las playas y entornos acuáticos como parte de las actividades de la iniciativa.

Un momento de la entrega del reconocimiento a la Estación Marítima de Plentzia por su compromiso con la protección de los ecosistemas marinos y acuáticos. Mares Circulares

Exclusivo, 16 unidades

Con esta entrega se quiere reconocer el compromiso con la economía circular y la protección de los ecosistemas marinos y acuáticos de estas instalaciones académicas dedicadas a la formación y la investigación y, al mismo tiempo, agradecer su colaboración activa con Mares Circulares, han declarado. Este banco es uno de los 16 que serán entregados a distintas instituciones comprometidas con el proyecto y el cuidado de los mares y entornos acuáticos en el Estado.

Cada banco está compuesto por un 30% de PET recogido en limpiezas realizadas dentro del proyecto. Se trata de un plástico muy degradado que no se puede introducir en el circuito habitual de reciclado. Además, contiene un 50% de polietileno reciclado que aporta resistencia estructural, y un 20 % de plástico de color generado a partir del reciclaje de cajas de fruta.