Enkarterri inicia el año sin perder el foco cultural. Este mismo sábado, el Museo de las Encartaciones ofrece una visita guiada gratuita, eso sí, con inscripción previa en www.enkarterrimuseoa.eus, para dar a conocer la historia y el valor artístico del conjunto monumental de Abellaneda. De aproximadamente una hora de duración, el recorrido comenzará a las 11.00 horas.
En el transcurso de la misma se darán a conocer los diferentes edificios que conforman el conjunto que actualmente acoge una sede de las Juntas Generales de Bizkaia, además del Museo de las Encartaciones, lugar de reunión ancestral del parlamento de la comarca.
Las personas que se apunten aprenderán sobre la Casa de Juntas, la Casa del Corregidor, la posada de los junteros y la ermita del Ángel Custodio, testigos del devenir histórico de Enkarterri. Así, “partiendo del origen del parlamento encartado, desde la celebración de sus primeras Juntas Generales, tal y como recoge el Fuero Viejo de las Encartaciones en 1394, se llegará a la Edad Moderna, momento en el que se construyeron los edificios más emblemáticos del conjunto monumental”.
Una modalidad de excursión que ha logrado gran acogida en las otras ocasiones en las que se ha ofrecido la posibilidad, explicando el origen del enclave de Abellaneda y sus distintas fases de poblamiento, prestando especial atención a las raíces de la familia noble Abellaneda, que, “establecida desde el siglo XI, impulsará la celebración de las Juntas Generales del territorio encartado”. En un lugar por el que discurría la calzada real, “eje comercial de la comarca y elemento clave que impulsó el crecimiento poblacional”.
Evolución
En las dependencias de la exposición permanente del museo, las juntas y su evolución en la comarca cobran un protagonismo destacado. Originalmente, las reuniones se convocaban junto a un roble en las campas de Abellaneda, “congregando a los cabezas de linaje del territorio que irían acompañados de grupos de soldados y parientes”. Presidía las Juntas, “a las que parece que en algún momento acudieron miembros del pueblo”, el Teniente Corregidor: “figura dependiente del Corregidor General o representante de la Corona en el Señorío de Bizkaia, que tenía su sede en Gernika”.
En 1495, las juntas se reestructuraron “adoptando una forma moderna”. Desde entonces, “cada concejo o valle enviaría un representante a las reuniones presididas por el Teniente Corregidor”. Hasta 1801. En ellas “no participaban las tres villas, Balmaseda, Lanestosa y Portugalete, que se reunían con el resto de villas de Bizkaia”. Para acudir a las Juntas Generales de Gernika, “el cuerpo político de Las Encartaciones elegía a uno o dos representantes que hablaban en nombre de toda la comarca”.