El pasado 29 de octubre, la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, anunció su intención de proponer de Consorcio de Transportes de Bizkaia la prórroga de los descuentos en el transporte público hasta el 20 de febrero, compensando de esta forma el mes y medio que, a principios de 2024, no estuvieron en vigor las rebajas, y para adelantarse a una posible decisión de última hora desde el Gobierno español. No pudo ser; el voto en contra de los vocales del PSE en la última reunión del Consejo General del ente celebrada el pasado miércoles, argumentada en dudas “jurídicas y económicas”, unida a la no asistencia de varios de los representantes en el órgano, principalmente del PNV, echó por tierra la propuesta.
Para evitar que una decisión tan tardía desde Madrid retrase la aplicación en Bizkaia de las rebajas completas -el Gobierno español subvenciona el 20% de las rebajas y las comunidades autónomas, otro 20%, la Diputación quería ser “previsora, actuando con responsabilidad” y trasladar al Consejo del CTB una propuesta para extender las medidas hasta el 20 de febrero del próximo año “en sus términos íntegros”, en todos los viajes. “Este Gobierno foral no se va a quedar parado de brazos cruzados; seguimos trabajando y aportando certezas para ofrecer el mejor sistema de transporte público a la ciudadanía”, avanzó aquel 29 de octubre Elixabete Etxanobe. “No es de recibo publicar un Real Decreto un 28 de diciembre y pretender que pueda aplicarse el 1 de enero”, criticó. Y es que cualquier tipo de modificación de las tarifas tiene unos plazos establecidos que se deben respetar antes de su aprobación definitiva y aplicación, como periodos de exposición pública y para presentar alegaciones, no es algo que se pueda activar de un día para otro.
Ya ocurrió en 2024, cuando la decisión de última hora desde el Gobierno español impidió que se aplicaran los descuentos desde el 1 de enero. Precisamente para compensar aquel mes y medio en los que la ciudadanía no puedo beneficiarse de la rebaja en el precio del billete, y para contar con plazo suficiente para adaptar las nuevas tarifas, Etxanobe llevó el pasado 6 de noviembre una propuesta para que los descuentos sean del 50% los primeros días del año, hasta el 20 de febrero. Posteriormente, y de forma independiente a lo que finalmente se decida desde Madrid, la Diputación mantiene su intención de continuar con su política tarifaria propia para incentivar el uso del transporte público, con un descuento del 20% en los títulos temporales -, quedando fuera los viajes que se paguen en efectivo o con barik- y otras medidas ya adoptadas como la gratuidad de los transbordos o la extensión de los títulos consorciados del CTB, que rebajan considerablemente el precio del billete ocasional, para su uso en Bizkaibus.
Según explicaron desde el departamento de Movilidad Sostenible del Gobierno vasco que dirige la socialista Susana Chueca, la propuesta generó “dudas jurídicas y económicas” que se pidió resolver, quedando sobre la mesa hasta que llegara ese momento. El asunto volvió a tratarse en la reunión del Consejo General del CTB de este pasado miércoles, sin “resolver las dudas” que existían. Ante esa situación, los vocales del PSE votaron en contra de la propuesta lo que, unido a la ausencia de otros representantes, principalmente de los jeltzales, hizo que no pudiera salir adelante.
En concreto, todos los representantes del PSE votaron en contra de la propuesta, por esas dudas que les genera la prórroga y su encaje jurídico: diez en total, los representantes del departamento de Movilidad Sostenible del Gobierno vasco y de ETS; la alcaldesa de Portugalete, María José Blanco, y la concejala del Ayuntamiento de Bilbao, Nora Abete. Los votos favorables fueron los del PNV, un total de nueve.
El Consejo General del CTB está compuesto de 26 miembros: 13 en representación del Gobierno Vasco -del departamento de Movilidad Sostenible pero también del de Hacienda y Economía, además del ente público Eusko Trenbide Sarea-, dos de la Diputación Foral de Bizkaia -la propia Elixabete Etxanobe, que preside el CTB en su calidad de diputada general, y Sonia Pérez, diputada de Transportes, Movilidad y Turismo- y 11 en representación de los Ayuntamientos por los que discurre el trazado del metro: Etxebarri, Leioa, Basauri, Sestao, Barakaldo, Santurtzi, Erandio, Portugalete, Getxo y Bilbao, en este último caso con dos representantes, el alcalde, Juan Mari Aburto, y la concejala de Movilidad y Sostenibilidad, Nora Abete.
Comprende representantes tanto del PNV -todos los ayuntamientos a excepción del de Portugalete, la diputada general o los representantes del departamento de Hacienda del Gobierno vasco- como del PSE, que gestionan el área de Movilidad en el Gobierno vasco, la Diputación y el Consistorio de Bilbao. Sus acuerdos, por lo tanto, son cuestión una cuestión de equilibrio, pese a que los jeltzales cuentan con mayoría en la representación en el órgano, con quince vocales frente a los once socialistas.
Siete ausencias
En esta ocasión, no solo el PSE votó en contra de la propuesta, sino que entre los ausentes -un total de siete de los 26 miembros que conforman el consejo no acudieron a la reunión, más de una cuarta parte-, había varios del PNV, aunque también socialistas, como la diputada foral Sonia Pérez, por lo que no se lograron los votos suficientes para poder aprobar la medida planteada por la diputada general.
El grupo juntero de EH Bildu consideró que este rechazo es “una muestra más de la falta de liderazgo y de visión estratégica” de la Diputación. “A fecha de hoy, aún se desconoce qué tarifas se aplicarán a lo largo de 2026”, criticó, para advertir que “esto supone para miles de personas usuarias no saber cuánto costarán el próximo año los viajes”. “La imagen que han dado, tanto la Diputación, como sus representantes políticos del PNV y el PSE, socios en la institución foral y en el CTB, deja en evidencia que no hay una visión compartida”, finalizó.