El pasado 11 de febrero se celebraba el décimo aniversario del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que tiene como objetivo cerrar la brecha de género en la ciencia. Por ello, Leartibai Fundazioa organizó, como cada año, una mesa redonda con mujeres científicas de la zona.

Esta iniciativa, enmarcada en el programa Talentatu, un proyecto puesto en marcha por la Asociación Mesa de Cooperativas y dinamizada por Leartibai Fundazioa, pretende impulsar las vocaciones científicas entre las jóvenes.

Las mujeres científicas que participaron en la mesa redonda fueron Aizeti Burgoa y Nahia Gartzia-Bengoetxea de Ondarroa, Andreea Gabriela Erofei de Markina-Xemein y Maite Tellatxea de Gernika.

Aizeti Burgoa es investigadora del área de polímeros del Centro Tecnológico Leartiker; Nahia Gartzia-Bengoetxea, investigadora del departamento de Ciencias Forestales del centro de investigación Neiker; Andreea Gabriela Erofei, es operaria de máquina de mecanizado de la empresa Mancisidor; y Maite Tellatxea, es electricista y trabaja como técnica de madera de la empresa Burdinola.

Junto a ellas participó el alumnado de 2º de ESO de la comarca de Lea-Artibai y Busturialdea, y el resto de compañeros y compañeras siguieron la jornada on-line: de la comarca de Lea-Artibai participaron la Ikastola Berakruz, la Ikastola Zubi Zahar y el IES Lekeitio, y de Busturialdea, el IES Barrutialde, el IES Bermeo y el IES Urritxe.

En dicho encuentro las invitadas compartieron sus experiencias y trasladaron mensajes que pueden ayudar a las y los estudiantes que participaron a decidir su futuro.

Así, explicaron, por ejemplo, cuáles han sido sus trayectorias en función de sus estudios, demostrando que no hay un único camino para llegar a la ciencia, ya que, aunque algunas descubrieron su vocación a una edad temprana, otras han alcanzado su objetivo guiadas por intereses personales y la curiosidad, y han recorrido diferentes caminos hasta llegar a donde están ahora.

Las mujeres científicas también quisieron hacer hincapié en la idea errónea de que las carreras científicas y tecnológicas son más complejas que otras disciplinas y animaron a las alumnas y alumnos a estudiar lo que realmente quieran o les inspire, sin hacer caso a este tipo de mitos o ideas erróneas.

Y es que, aunque cada vez hay más mujeres en las carreras y ciclos formativos científicos y tecnológicos, la presencia de alumnas es menor. Por ejemplo, en el ciclo de electricidad que realizó la gernikarra Maite Tellaetxea fue la única mujer en el primer año y pasaron a ser dos en el segundo año. La markina-xemeindarra Andreea destacó que su experiencia también fue similar.

Por otro lado, en este encuentro también se trató la importancia de los idiomas. Aizeti y Nahia son investigadoras en centros tecnológicos y señalaron que en sus trabajos la colaboración es imprescindible, y al trabajar con otras entidades e investigadores transfronterizos y el inglés es fundamental para poder comunicarse con ellos, añadiendo además que el idioma de la ciencia es el inglés y que es imprescindible para poder leer y escribir artículos científicos.

Las ponentes trasladaron mensajes inspiradores a los y las jóvenes participantes, y que ahora mismo están valorando qué estudiar en el futuro, pero sobre todo insistieron en que hay que tener actitud para trabajar, esforzarse y creer en uno mismo.

En breve

La Mujer y la Niña en la Ciencia. El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia pretende cerrar la brecha de género en la ciencia porque las mujeres y las niñas siguen enfrentándose a barreras y prejuicios sistémicos a la hora de emprender carreras científicas.

Cinco científicas. Las cinco mujeres científicas compartieron sus experiencias con las y los estudiantes, e hicieron hincapié en la idea errónea de que las carreras científicas y tecnológicas son más complejas que otras.