Mungialdea, una comarca con fuerte personalidad

25.03.2021 | 11:45
Municipio costero de Bakio

Convertida en zona residencial, está rodeada de un entorno natural privilegiado con numerosos lugares de interés patrimonial

Villa histórica, antaño de carácter rural y en la actualidad lugar de residencia, Mungia es una localidad con una fuerte personalidad y con numerosos tesoros arquitectónicos que merecen ser visitados. En pleno casco urbano destaca su ayuntamiento, una construcción con elementos barrocos y góticos y con un amplio soportal con arcos de medio punto. La antigua casa-torre de Torrebillela es otro de los lugares de interés. De origen medieval, ha sido reconstruida en numerosas ocasiones y hoy en día alberga la casa de cultura. Pero es, sin duda, la Fuente de la Concordia, uno de los monumentos más emblemáticos del municipio. Situada junto a Torrebillela, es el símbolo de la concordia, el acuerdo y el diálogo. Dentro del patrimonio religioso Mungia cuenta con muchos edificios como por ejemplo la iglesia gótica de San Pedro, reconstruida en el siglo XVI y remodelada en numerosas ocasiones a lo largo de su historia.

También tiene otros atractivos como el Izenaduba basoa, un espacio que permite disfrutar de una de las experiencias mágicas que depara este municipio. Lugar de residencia del Olentzero, el parque de 6.000 metros cuadrados acoge la casa conocida como Landetxo Goikoa, construida a principios del siglo XVI, lo que le convierte en el caserío más antiguo de Bizkaia. Mungia posee además multitud de caseríos en sus barrios, algunos de ellos erigidos entre los siglos XVI y XVIII.

Dejando a un lado el principal núcleo de población y a las faldas del monte Sollube se ubican otras localidades que también conforman la comarca de Mungialdea. Arrieta es una de ellas, de grandes prados verdes y muchas zonas de montaña. El núcleo de mayor entidad es Libao, con un típico casco rural. La iglesia neoclásica de San Martín, así como el emblemático Cruciferio o Humilladero del Santo Cristo merecen ser visitados, sin pasar por alto tampoco las ermitas de San Cristóbal, la de San Luis, etc.

Fruniz, Gamiz, Fika y Meñaka son otros, ubicados todos ellos en un espléndido entorno natural que ofrece al visitante la oportunidad de realizar agradables rutas. El humilladero de Eleizondo de Fija es uno de los más atractivos de Bizkaia.

Escenario de guerras banderizas en el pasado, Maruri-Jatabe es hoy en día una localidad tranquila y apacible. Se sitúa en la falda oriental del monte Jata y está formada por un pequeño núcleo urbano y numerosos caseríos dispersos que ocupan las amplias campas que descienden del valle de Butrón.

La localidad, así como toda la comarca, alberga un rico legado histórico y cultural. Se trata de un municipio muy ligado al sector primario, donde aún se conservan antiguos oficios. El caserío Garaizar, por ejemplo, posee un molino totalmente restaurado que es posible visitar. En el caserío Zubiaurre, por su parte, se realiza el herraje de los bueyes de las populares pruebas de arrastre.

Castillo de Butrón


Pero sin duda, una de las imágenes más conocidas de la comarca de Mungialdea llega del municipio de Gatika, con el hermoso castillo de Butrón, único castillo de Bizkaia, que tiene sus orígenes en una casa torre del siglo XV, la cual en el siglo XIX pasó a propiedad del Marqués de Cubas, quien la convirtió en un castillo de estilo europeo.

Se trata de una de las fortalezas más destacadas en Bizkaia. El edificio presenta una gran solidez con cuatro torreones, siete plantas y una gran variedad de motivos decorativos. Actualmente el interior del castillo de Butrón no se puede visitar.

Pero Mungialdea esconde otra joya en su interior, el municipio costero de Bakio. Lugar privilegiado, rodeado de playa, acantilados, calas y paseos, en su interior sobresalen edificaciones palaciegas como el de Ormatza y Elexpuru de estilo barroco –siglo XVII–, situados cerca de la parroquia; la villa Quinta-Torre y el palacio de Feliena, que presentan influencias de los modelos parisinos del siglo XIX, en el barrio de Basigo.

Además de estos edificios también cabe destacar obras de escultura pública como las Velas cruzadas al viento de José Ramón Anda, la Fuente iluminada, el mirador Askada o la escultura dedicada al txakoli de Néstor Basterretxea.

Junto a su amplio patrimonio cultural, una de las joyas de Bakio es su producción de txakoli. El municipio ofrece la posibilidad de visitar el Museo del txakoli Txakolingunea, perteneciente a la Red de Museos de la costa Vasca y a la Red de Museos enograstronómicos de Euskadi.