El Frontón Bizkaia, un frontón de revista nacido de las piedras

El Frontón Bizkaia conmemora el día 19 sus diez años de actividad con una programación especial de partidos

05.03.2021 | 01:29
El Frontón Bizkaia conmemora el día 19 sus diez años de actividad con una programación especial de partidos.

Esta dichosa pandemia ha silenciado su frontis durante un tiempo. Demasiado para los amantes de la pelota y de la pala que religiosamente han acudido al Frontón Bizkaia, en Miribilla, desde que hace 10 años se estrenara con un duelo (del parejas, pero duelo) entre los grandes nombres del momento: Juan Martínez de Irujo y Aimar Olaizola. Desde entonces y hasta hoy –cuando serán presentados los actos oficiales para conmemorar la inauguración de esta caja negra multiusos, los tres mil asientos de grada han vibrado y estallado durante cientos de partidos de pelota; pero también lo han hecho con otro tipo de competiciones como herri kirolak, pádel (en 2017 acogió una fase del Campeonato Mundial) o exhibiciones de taekwondo.

Y es que el Frontón Bizkaia fue concebido desde el principio como un gran espacio multiusos, un gran contenedor de experiencias reales y cercanas que con el paso de los años ha echado raíces en el botxo y que ha servido para devolver a Bilbao a las programaciones populares y calendarios deportivos de los que la capital vizcaina quedó huérfana con la desaparición de la histórica cancha de La Esperanza del Casco Viejo.

Fue ideado como un espacio polivalente. Fotos: O. González / O. M. Bernal

Una década sin descanso (salvo el parón obligado por la pandemia) en la que estas instalaciones, además, han sabido ganarse la confianza de la sociedad. Y eso que el arranque de este proyecto no fue el esperado por nadie. Otra crisis –la de 2008– acabó con el primer sueño de levantar un frontón de revista. Las faraónicas obras habían empezado en 2007 pero quedaron suspendidas en julio de 2009. Durante varios meses, esas primeras buenas sensaciones entraron en barrena hasta que en febrero de 2010 se retomaron las labores y en poco más de un año Bilbao –y Bizkaia– volvían a presumir de cancha. En concreto, del frontón corto (38 metros) con mayor aforo construido hasta la fecha.

Y no solo eso. Cuentan quienes más saben de esto, que es el primer frontón que tiene asientos en el rebote y a ras de suelo. Todo, gracias a una impresionante pared de cristal que protege al público de cualquier pelotazo. Y no solo esta solución constructiva hace único en su especie al Frontón Bizkaia, cuya principal seña de identidad es su color negro exterior. Cierto es que algunas losetas se desprendieron hace ya algunos años, pero una vez subsanado ese incidente, el gran monolito luce enhiesto y firme sobre Miribilla, un barrio joven también.

Balance y programa
 

Hoy, durante la presentación del balance oficial de estas instalaciones a manos de la Diputación Foral de Bizkaia, habrá oportunidad de conocer más detalles sobre la trayectoria de un bloque de pizarra. Pero más allá de las decenas de nombres y apellidos que han saltado a la cancha para practicar pelota a mano, pala –también trinkete en un espacio especialmente diseñado– o exhibiciones deportivas –es la sede de todas las federaciones–, el Frontón Bizkaia se ha convertido en otra catedral consagrada a tardes gloriosas y antológicas.

El apoyo incondicional de la ciudadanía ha constituido la mejor carta de presentación de unas instalaciones que este próximo día 19, viernes, celebrará sus diez primeros años de actividad. En aquella ocasión fue el ilustre pelotari vizcaino Jesús García Ariño quien tuvo el honor de abrir un partido más que amistoso con Iñaki Gorostiza, otro acreditado manomanista vizcaino, en presencia de Hilario Azkarate. Ahora, una década después, se ha programado un recital de partidos de celebración con motivo de esta efemeride deportiva y social.

Y es que, el Frontón Bizkaia es algo más que un espacio multiusos ensalzado para la actividad física. Es también una gran pasarela para deportistas de distintas edades y niveles y destrezas. Por eso es la cuna y cantera de las diferentes federaciones deportivas existentes en el Territorio y que anualmente ocupan un trocito de cancha para robar aplausos a unas gradas entusiastas y entregadas a seguir escribiendo la leyenda de esta fortaleza vizcaina.