Las actividades grupales reconquistan la normalidad en las residencias de mayores de Bizkaia

Los usuarios de la residencia Igurco recibieron por primera vez una clase de yoga en su grupo convivencial

17.02.2021 | 00:53
Un grupo de ocho mayores asistieron el martes a la práctica de yoga terapéutico que fue impartido por la fisoterapeuta Rocío Barranco.

Maite, Cermeño, Mari Cruz, María Isabel, Mª Ángeles, Antonio, Begoña y Lourdes estrenaron el martes una nueva actividad en el centro gerontológico bilbaino IMQ Igurco Bilbozar, perteneciente a la red de infraestructuras sociales de la Diputación Foral de Bizkaia. Durante prácticamente una hora, guiados por la fisioterapeuta Rocío Barranco, asistieron al Taller de yoga adaptado a personas mayores. Más allá de lo interesante que para ellos resultó esta práctica supone la vuelta a la actividad grupal de las personas mayores condicionada durante casi ya un año por el coronavirus. Han sido el colectivo más afectado por el covid 19 y ahora ya están vacunados y caminan en busca de una normalidad merecida sin bajar la guardia. Por eso, las actividades se practican en núcleos convivenciales.

La directora de este centro, María José Arenaza, se congratula de haber podido mantener las actividades en la residencia aunque admite que se han tenido que desarrollar de otra forma. Han sido meses duros. "Lo hemos vivido con la responsabilidad de cuidar a los residentes y cuando no podían recibir visitas hemos agudizado el sentido de protección. Diría que les hemos sobreprotegido porque nos hemos convertido en sus familias".

Las residencias de Bizkaia han tenido que reinventar sus propios planes para que las personas mayores no cayeran en situaciones de depresión. Animadores, sicólogos, psicoterapeutas han remado en la misma dirección para hacer realidad "el resistiremos" que acabó convirtiéndose en un himno contra el covid.

En Igurco, una residencia con capacidad para 137 residentes hubo muchos contagios y también algunos fallecimientos, no un gran número pero todos igual de lamentables.

Lo mismo ha ocurrido en el resto de las residencias porque sus usuarios son personas con gran dependencia, pluripatologías, vulnerables y de edad avanzada; así la directora de Igurco apunta que en realidad "en muchos casos lo que ha hecho el covid es acelerar situaciones".

Lo ocurrido en Igurco es solo un ejemplo porque esta realidad se ha vivido de forma parecida en el resto de centros, solo sujeta al capricho de la pandemia que quiso que en residencias como la de Barrikabarri por ejemplo, afortunadamente, no hubiera contagios.

Ahora, los mayores están vacunados y aunque no por ello bajan las guardia quieren recuperar parte de las actividades que más les gustan. Mientras reconquistan la normalidad para poder ir a la playa, a comer fuera de la residencia o conectarse a Internet en la sala Konekta ya han comenzado a disfrutar de nuevos cursos.

Filosofía de vida
 

Aunque los mayores desbordan filosofía de vida, la práctica del yoga les servirá para reavivar el cuerpo y el alma.

¿Para qué es esto? pregunta Antonio a Mónica Cuevas, técnico de animación sociocultural y coordinadora de las actividades que se realizan en el centro. Nada más lejos de querer boicotear esta actividad. Antonio está interesado en conocer los beneficios que le puede reportar la práctica del yoga. Como el resto del grupo ponen tanto interés como ganas.

Cuando hace un año la pandemia confinó a los mayores en las residencias y les privó de los centro de día todo dio un giro en sus vidas, por eso ahora están más que agradecidos y hasta se lo toman con humor. "Nací en la Plaza San Pedro de Deusto hace 93 años pero ya no conozca a casi nadie en Deusto. Aquí en cambio todos somos amigos". Mª Ángeles asegura que durante este tiempo no ha sentido miedo. "Yo lo que le pido a Dios es que me haga andar un poco más que ahora casi no puedo". Begoña ni sabe que es el covid "ni lo conozco". Ni quiere, a juzgar por su expresión.

La iniciativa que llevaron a cabo el martes se encuadra en el marco de la participación de la residencia y centro de día en el "Banco de tiempo de barrio saltos al servicio de las personas mayores", que desarrolla la Fundación Aldauri, y del que forma parte el centro gerontológico desde hace varios años.

"Con el visto bueno de las familias y el entusiasmo de las personas mayores del centro, siempre encantados de aprender y de tener nuevas experiencias", destaca Mónica Cuevas, técnica en Animación Sociocultural, "realizamos la actividad con un grupo reducido de ocho personas, que forman parte de la misma unidad convivencial dentro de la residencia".

El martes, sentados o en esterilla, durante una hora de duración, las personas mayores aprendieron diversas técnicas que favorecen la concentración, la relajación y el control mental del flujo de los estímulos percibidos por los sentidos, base de las técnicas de meditación. IMQ Igurco Bilbozar ya ha participado en varias actividades que desarrolla el Banco de tiempo de barrio saltos al servicio de las personas mayores, como es el programa Konekta, en el que los mayores de este centro gerontológico se forman en el uso de Internet y de las nuevas tecnologías de la comunicación, o distintas iniciativas de sensibilización sobre el aprovechamiento de las materias primas, la reducción de residuos, la reutilización de materiales, su clasificación y su eventual reciclado.

El apunte

Datos en residencias. Un fallecido en los últimos dos días eleva a 208 los usuarios de estos centros fallecidos en la segunda y tercera olas de la pandemia, mientras descienden los contagios. En la red de residencias del territorio (154 centros con 10.748 plazas) había ayer nueve personas mayores con positivo confirmado, seis menos que en el recuento de dos días antes, y otros ocho residentes (nueve menos) se encontraban hospitalizados también con la enfermedad del coronavirus, según datos forales.

"Hemos mantenido y adaptado las actividades en unidades convivenciales"

Mª José Arenaza

Directora de Igurco

"Las personas mayores están encantadas de aprender nuevas técnicas"

Mónica Cuevas

Técnico de actividades socioculturales

"Ya tengo más amigos aquí que en Deusto. No he tenido miedo pero pido andar un poco más"

María Ángeles

Deusto (93 años)