Barakaldo - La situación de la Residencia Miranda de Barakaldo, inmersa en un conflicto laboral con sus trabajadores y en un conflicto institucional con otras entidades, fue ayer objeto de análisis y debate en la Comisión de Acción Social de las Juntas Generales de Bizkaia. Allí, compareció la diputada de Acción Social, Isabel Sánchez Robles, a petición de los junteros de EH Bildu para explicar la situación que viven actualmente los mayores con plaza concertada en la residencia barakaldarra.

En este sentido, Sánchez Robles destacó que, de las 232 plazas con las que cuenta actualmente este centro, 150 son concertadas, pero que, de ellas, tan solo están ocupadas 102. Según los informes realizados por los inspectores forales tanto por iniciativa propia como a instancias de las quejas recibidas, “no se han visto deficiencias de consideración”, apuntó Sánchez Robles, en la Residencia Miranda. La diputada de Acción Social también puso en valor la labor desempeñada por los servicios de inspección y destacó su “profesionalidad y diligencia”. Es en este ámbito, en el de las inspecciones, en el que la Diputación Foral de Bizkaia tiene potestad para tomar medidas contra la residencia Miranda en el caso de que se detectasen irregularidades en su funcionamiento.

Por lo que respecta al conflicto laboral que mantienen los trabajadores de esta residencia y la gerencia de la Fundación Miranda, dicho conflicto no es competencia de la Diputación Foral de Bizkaia, como tampoco lo es el hecho de que la Fundación Miranda pueda estar vulnerando su principio fundacional, algo que está en manos del Protectorado de Fundaciones del Gobierno vasco, órgano que el pasado mes de junio puso en duda que el plan de viabilidad presentado por la Fundación Miranda hace justamente un año cumpliese con el principio fundacional de la Fundación, es decir, ser, tal y como refleja en su página web “una institución sin ánimo de lucro cuyo fin fundacional es la atención a las personas mayores más desfavorecidas de Barakaldo. Ante estas dudas, el Protectorado de Fundaciones solicitó más información a la gerencia de la Fundación. Asimismo, el pasado noviembre, con la entrada en vigor de las nuevas condiciones laborales para la plantilla, más de una veintena de trabajadores dejaron la residencia.