Bilbao - Sin embargo, pese a esa jornada de fiesta inesperada, para antes de las nueve de la mañana, decenas de niños y niñas ya estaban en la calle disfrutando de la nieve. En efecto. Bizkaia y Euskadi entera amaneció ayer blanca, muy blanca. Es más, todos aquellos vizcainos de menos de 33 años no habían visto semejante cantidad de nieve sobre sus pueblos y ciudades. La guerra de bolas, los muñecos de nieve se multiplicaban por doquier, incluso en las playas, cuya arena había sido completamente teñida de blanco.

Fue la parte lúdica de la jornada. Pero lo cierto es que Bizkaia, Euskadi en general, además de otras zonas del Estado, vivieron una mañana de caos. Colapso en las carreteras, donde los accidentes y las salidas de calzada provocaron que las quitanieves no pudiesen actuar eficazmente, lo que provocó que miles de personas no pudieran llegar a su puesto de trabajo o, el que lo consiguió, lo hizo con retraso y con innumerables dificultades.

A los problemas para circular por las carreteras se sumaron los retrasos y cancelaciones en distintos medios de transporte como metro, autobuses urbanos e interurbanos, trenes y tranvías, incluso el aeropuerto de Loiu tuvo que suspender toda la actividad hasta las 11.00 horas y se cancelaron treinta vuelos. En Hondarribia se vieron afectados tres vuelos y en Foronda un avión de mercancías tuvo que ser desviado.

Caída mortal en Galdakao Pero Emma, que así se llama este temporal que trae en jaque a media Europa desde el pasado fin de semana, tiñó de luto el manto blanco. Un hombre de 65 años falleció a media mañana en Galdakao cuando resbaló por culpa de la nieve, cayó de espaldas y se golpeó en la nuca contra la acera. En Hinojos (Huelva) un operario del Ayuntamiento murió al caerle encima un pino por el temporal de viento y lluvia. En Formigal, un monitor murió tras ser sepultado por un alud. Además, en Huesca dos personas murieron en un accidente de tráfico, probablemente, por las circunstancias de la carretera.

En Gasteiz, la actividad de varias instituciones, entre ellas el Parlamento Vasco, se vio alterada al suspenderse varios actos y comisiones.

Asimismo, el temporal provocó alteraciones en el funcionamiento de los servicios sanitarios vascos, con retrasos en las operaciones quirúrgicas, algunas incluso pospuestas, aunque en las urgencias la situación fue de normalidad, lo mismo que en la red de transporte sanitario urgente. Precisamente, una ambulancia del Samur junto una patrulla de la Policía Municipal de Bilbao tuvieron que asistir a una bilbaina que se puso de parto y tuvieron que trasladarla, no sin problemas, hasta el hospital de Basurto donde finalmente dio a luz sin complicaciones a su bebé. Una buena noticia en medio del caos matinal.

Los bomberos también tuvieron que emplearse a fondo para retirar nieve en los puntos en los que se estaban produciendo graves problemas. Igualmente, tuvieron que atender a personas atrapadas en ascensores públicos, retirar la nieve de algunos andamios y de la nueva cubierta de San Mamés, cuyo comportamiento fue revisado como prevención ante la nieve acumulada, y tuvieron que ayudar a quitar autobuses atravesados en la calzada. La otra gran nota de la insólita jornada matinal fue que la nieve, que comenzó de madrugada, se retiró pronto, antes de las 11.00 horas, y rápidamente las temperaturas comenzaron a subir de tal forma que a media tarde apenas ya había rastro del gran manto blanco.

Y hoy casi 20 grados Es más, vamos a pasar en apenas 24 horas de estar tiritando de frío con gorros, bufandas y prendas de abrigo para soportar las gélidas temperaturas y temperaturas bajo cero, a poder salir a la calle prácticamente en jersey.

Y es que para hoy se esperan máximas de 16-18 grados, una tónica que se mantendrá durante el fin de semana con temperaturas que rondarán los 20 grados en la costa. Ahí es nada, pero es que al fin y al cabo estamos en marzo... y teóricamente en 21 días comienza la primavera. Aunque ya nadie se atreve a predecir nada tras este atípico invierno.