Amurrio - A pesar de los intentos realizados para evitar una actuación drástica, el Ayuntamiento de Amurrio ha decidido proceder a la tala del último ejemplar de roble americano que se mantenía en pie en el céntrico parque Juan Urrutia tras verificar el peligro que puede generar el mal estado en que se encuentra.
Durante el invierno de 2014, técnicos municipales del área de Medio Ambiente y Montes efectuaron labores de poda selectiva de las ramas secas y con peligro de desgarro para intentar garantizar la perdurabilidad de árbol centenario. Sin embargo, el ejemplar no solo ha mejorado sino que presenta evidentes signos de envejecimiento, debilitamiento fisiológico y una reducción progresiva de su vitalidad debido a la presencia de hongos de pudrición e insectos perforadores, tanto en el tronco como en las ramas. “El resultado de todo ello es que existe una alta probabilidad de rotura fatal y del consiguiente accidente al paseante. Por esa razón, desde el Consistorio se ha optado por la tala del árbol para garantizar así la seguridad de los usuarios del parque”, justifica la alcaldesa Josune Irabien.
Tilos Dionisio Aldama Hace ahora un año, el ejecutivo amurrioarra tuvo que proceder a la tala de dos de los tilos más antiguos de la zona peatonal de la calle Dionisio Aldama. La medida también se adoptó, en este caso, por motivos de seguridad ya que los ejemplares se encontraban podridos por el interior del tronco y existía el riesgo de desplome. Sin embargo, tras esa actuación, la Dionisio Aldama no quedó despoblada de arbolado ya que, a continuación, se procedió a la plantación de dos nuevos ejemplares de cuatro metros de altura y unos 25 centímetros de diámetros.
Esos dos nuevos ejemplares sonde una especie resistente al pulgón para, de esta forma, evitar la formación de melaza que tantos problemas de suciedad y pavimento pegajoso generan. Además, los servicios municipales han realizando una poda selectiva en los tilos que aún queda y vigilan su estado de conservación.