Iñigo Murua comienza una campaña para ayudar a la comunidad indígena empobrecida
Murua se acercó a la cultura de la comunidad chaima al conocer a la que ahora es su mujer, Keila
Elorrio - Desde hace tres años, la comunidad indígena chaima del municipio Caripe, en el estado Monagas en Venezuela, y Elorrio han estrechado lazos. Fue entonces cuando el elorriarra Iñigo Murua acudió a visitar a su hoy mujer, Keila Zapata, tras conocerse en Internet. El amor floreció, contrajeron matrimonio y Murua comenzó a conocer la cultura y costumbres indígenas. Más aún, con el trabajo de su mujer, funcionaria del ministerio de Pueblos Indígenas de Venezuela. Ahora viven alternando temporadas en el país americano con visitas esporádicas a Elorrio. “Al llegar allí no conocía nada de la cultura de los indígenas. Debido al trabajo de mi mujer comencé a conocer la realidad de estas comunidades marcadas por las dificultades económicas y políticas. Venezuela tiene treinta millones de habitantes, de los que el 1% es indígena y la mayor parte de estas poblaciones viven sumidas en la miseria”, explicó Murua, de 31 años.
Con una población de 7.440 habitantes, donde el 85% vive en áreas montañosas y el 15% en urbanas, en el norte del estado de Monagas residen 64 comunidades indígenas chaima. Allí, el día a día está marcado por la falta de buenos accesos, falta de infraestructuras ambulatorias y medicamentos para brindar atención primaria de salud, así como la falta de infraestructuras educativas en estas comunidades. En este sentido, los más pequeños se ven obligados a recorrer hasta treinta kilómetros diarios para poder asistir a clase. A pesar de que la mayor parte de la población indígena vive sumida en la miseria, “teniendo poco, te dan todo y no piden ayuda”, puntualizó el elorriarra.
Con el propósito de mejorar la calidad de vida de los indígenas de Caripe, Iñigo Murua entabló conversaciones con la asociación Chaima de Caripe (Asochaica) para valorar las necesidades más prioritarias de la población e intentar ayudarles. Fue entonces cuando decidió regresar a la villa elorriarra para ponerse en contacto con las Madres Dominicas del Convento de Santa Ana y poner en marcha así una campaña de recogida de medicamentos, material escolar y juguetes. La respuesta por parte de las monjas fue muy positiva desde el principio y la campaña comenzó a coger forma rápidamente. Los centros escolares llevaron a cabo una recogida de material hasta que finalizó el curso escolar y ahora son las religiosas quienes recogerán las donaciones hasta que la campaña finalice el próximo 1 de agosto.
En cuanto a los medicamentos, las personas interesadas pueden acercarse a cualquiera de las dos farmacias de la villa y hacer su aportación. “Lo mejor de todo es que la gente se ha implicado plenamente en la campaña y la respuesta ha sido muy positiva desde el principio. Elorrio siempre se ha caracterizado por ser un pueblo solidario y lo ha vuelto a demostrar. También es bonito ver como la ONG Kañabera me ha dicho que más adelante quiere colaborar con nosotros”, apuntó agradecido.
Recaudar fondos Otra de las iniciativas para ayudar a la comunidad indígena chaima ha sido la puesta en marcha de una rifa solidaria para recaudar más fondos con el propósito de crear una escuela y un dispensario médico en la comunidad indígena chaima de El Palmar de Paradero en el municipio de Caripe. El premio a sortear en una rifa el 31 de julio, consiste en 800 euros canjeables en Viajes Eroski de Elorrio.
Además, en las Ferixa Nauxikoak, que se celebrarán de 5 al 13 de septiembre, se instalará una txosna para recaudar más fondos. Los impulsores de la iniciativa buscan personas voluntarias para realizar esos turnos en fiestas que ayuden a conseguir mejorar la vida de los indígenas caribeños.
Por motivos laborales, e inmersa en proyectos para construir cuarenta viviendas en Caripe, Keila Zapata no ha podido acompañar a su marido a casa y será en septiembre cuando vuelvan a encontrarse en Elorrio. Será entonces cuando organicen el regreso a Venezuela para trasladar todo el material recaudado en la campaña. “Cuando volvamos en octubre demostraremos cómo se inició el proyecto para poner en pie la escuela. Todo lo que consigamos será gracias a la ayuda de todo Elorrio”, zanjó optimista Murua.