Después de casi tres mese cerrado por obras de eficiencia energética, el Museo de Orduña ya está de vuelta. Eso sí, su reapertura va a ser gradual a lo largo de este mes de mayo puesto que aún quedan algunos remates que realizar del proyecto de cambio de ventanas e instalación de calefacción y refrigeración con aerotermia.
A pesar de este pequeño inconveniente, el regreso está plagado de actividades e iniciativas de interés. La primera de ellas ha sido la inauguración, este pasado viernes, de la a exposición ‘Juegos y juguetes de una niñez lejana’ de Manu Alzueta y Nerea Pérez. Su afición por el coleccionismo de piezas de esta temática tan concreta “comenzó hace ya más de 35 años”, desvelan. “Cuando nos casamos y nos instalamos en nuestra casa de Portugalete, cada uno de nosotros rescató los juguetes que desde niños teníamos guardados y un buen día nos dio por limpiarlos y organizarlos”.
A partir de ese sencillo gesto, cargado de añoranza y de recuerdos, “nos dimos cuenta que, casi sin querer, teníamos una afición compartida y que ambos disfrutábamos con aquellos pequeños tesoros”. Así que llenos de ilusión, Manu Alzueta y Nerea Pérez decidieron “conseguir más juguetes” relacionados con la “época de nuestra niñez” y, cuando se quisieron dar cuenta “el gusanillo que nos entró, se nos hizo imparable”.
Más de 3.000 pieza y unas 500 en el Museo
En estas casi cuatro décadas de afición y dedicación, han reunido una colección de más de 3.000 juegos y juguetes de todo tipo de los años 60 en adelante, “ya que son los que mejor recordamos, pero también hemos conseguido unos cuantos más antiguos, sobre todo trenes y muñecas”.
La exposición que acoge el Museo de Orduña hasta el 4 de octubre muestra buena parte muy representativa de los ‘tesoros' de Manu y Nerea, en torno a medio millar de juegos y juguetes que, además, son “de una gran variedad de temáticas y piezas que seguro traerán muy agradables recuerdos”, aseguran.
La interesante iniciativa se completa con un espacio reservado a objetos antiguos diseñados o pensados para el entretenimiento diversión de los más peques que hay en los fondos del Museo, otros tradicionales aportados por la asociación Adratan y también particulares.
La Historia del Juguete
Todo ello permitirá conocer un poco más sobre la historia del juguete que es inherente a la evolución de la humanidad y las civilizaciones, hasta el punto de que constituye un fiel reflejo de la realidad social de cada época. Un recorrido por ella “nos permite explorar culturas, formas de vida, reglas sociales, materiales, herramientas y las relaciones humanas”, apunta el Museo de Orduña sobre la temática de la exposición que podrá verse y visitarse durante cinco meses.
Y es que, jugar no es solo entretenerse, es una necesidad del desarrollo humano, “una vía de descubrimiento y aprendizaje que permite ir construyendo la propia identidad de los niños y niñas”. La arqueología ya ha demostrado que “muchos de los juegos y los juguetes que hoy conocemos de las civilizaciones antiguas mantienen su vigencia en la actualidad”.
Así lo considera el Museo de Orduña que ha apostado, para su regreso a la actividad, por una propuesta que hará al visitante recordar su niñez y descubrir su relación con la cultura y las tradiciones.
Además, lo hace coincidiendo con la semana en la que arrancan las populares fiestas de Otxomaio. Una oportunidad única, sin duda, para que el atractivo de esta singular y curiosa exposición lleva a más vecinos y visitantes a traspasar el umbral de esta infraestructura cultural para descubrir sus salas, colecciones y muestras.