Ermua. El municipio de Ermua está de enhorabuena. Y es que en la jornada de ayer, la localidad inauguró un centro de excelencia en eHealth, basado en la innovación tecnológica, que permitirá mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por el síndrome de Dravet. "Es una enfermedad muy grave que afecta a los niños cuando son bebés. El principal síntoma son crisis convulsivas o epilépticas. Esta dolencia no tiene un fármaco efectivo y con el desarrollo tecnológico intentamos mejorar la vida de los pacientes", explicó Julián Isla, presidente de la Fundación Síndrome de Dravet.
Con el nombre e-Health Innovation Centre BBK y ubicado en unas instalaciones cedidas por el Ayuntamiento de Ermua en Izarra Centre, el proyecto ha sido impulsado por la Fundación de Síndrome Dravet y BBK, con el apoyo técnico de Microsoft y el centro de Innovación en Tecnologías Embebidas de Mondragón. Las nuevas instalaciones acercarán los programas de asistencia a las personas enfermas, evitando que tengan que trasladarse.
Entre los principales proyectos asistenciales y educativos que pondrá en marcha, destacan la tele-rehabilitación domiciliaria con tecnología kinect. Se trata de un sistema a distancia que utiliza la consola XBOX 365 que pone en comunicación al equipo de rehabilitación con el domicilio del paciente. Con el objetivo de mejorar el funcionamiento cognitivo y disminuir la dependencia del enfermo. Asimismo, se desarrollará el programa de estimulación cognitiva a través de tablets.
El centro también promoverá un programa de telemedicina con la instalación de dispositivos móviles, tablets y ordenadores, e impulsará el programa de detección nocturna de crisis epilépticas con sensores instalados en el domicilio de los afectados. "Desde la ilusión y el trabajo podemos construir un futuro mejor. Apostamos por este proyecto para generar empleo de calidad en el futuro y para la prestación de los servicios públicos socio-sanitarios de una manera más eficiente", apuntó Carlos Totorika, alcalde de Ermua.
Patología En lo que al síndrome de Dravet se refiere, la patología produce graves retrasos cognitivos que requieren de una estimulación psicosocial permanente y programas de rehabilitación. "Mi hijo, con seis meses, comenzó con los ataques y cuando son críos les puede dar hasta diez o quince ataques al día. La apertura de este centro es muy importante, porque todo lo que sea avanzar en las nuevas tecnologías es una esperanza para nosotros", explicó Miguel Otadui, vecino de Ermua y padre de un hijo de 36 años que padece esta enfermedad.
Los fondos que la Obra Social BBK ha destinado al nuevo centro proceden del legado de una clienta de la entidad financiera, que cedió sus bienes, con la condición de que fueran reinvertidos en su municipio en proyectos de interés social y cultural.
El convenio firmado entre BBK y la Fundación Síndrome de Dravet tiene una vigencia inicial de tres años, con una aportación anual de 87.000 euros. "Hemos dado un paso más. Desde el principio entendimos que era un proyecto que debía de ser apoyado", dijo Mario Fernández, presidente de BBK y Kutxabank.