Llevan una década poniendo banda sonora a Fruiz, llenando de melodía la localidad a través de sus conciertos, de sus ensayos, de sus intervenciones dominicales en las misas de la localidad. Y además, pasean el nombre de Fruiz por numerosos pueblos de Bizkaia a golpe de actuaciones. Fruizko Lamiñe Abesbatza cuenta hoy día con 35 voces que dan el do de pecho en cada una de sus actuaciones musicales; que trabajan con la ilusión, la perseverancia y la humildad que caracteriza a las agrupaciones de los pueblos pequeños pero con carácter. Hoy, con Iñaki Orbe como presidente y bajo la dirección de Josu Abaunza, este coro sigue al pie del cañón con la satisfacción de soplar diez velas.

El grupo nació allá en 2003 en el seno del coro parroquial de la localidad. "Queríamos hacer algo más grande, en el que el pueblo entero tomara parte. Nos apetecía cantar canciones y temas euskaldunes, de aquí", explica Rosa Mari Legarretaetxebarria, vicepresidenta de Lamiñe Abesbatza. Así que, comenzaron a llamar y animar a los vecinos colocando carteles por el pueblo. Y estos respondieron a la convocatoria. La docena de personas que conformaban el coro parroquial acabó ampliándose a cuarenta voces, la mayoría de Fruiz, aunque también había algunos coralistas de municipios aledaños como Mungia.

Aquellos inicios fueron bajo la dirección de Agurtzane Mallona. "Nos dijo que teníamos que empastar las voces, así que recurrimos a un profesional para que nos enseñara técnica vocal. Y conseguimos mejorar", explica Rosa Mari. Así que, se crearon los estatutos de esta agrupación coral que apostó por bautizarse con un nombre muy unido al municipio y a las leyendas mitológicas que conserva. "Hay una zona en el pueblo donde se encuentra una fuente a la que siempre se ha dicho que van las lamias a peinarse. Es una fuente que recibe el agua del monte Kirkiñitu", narra Rosa Mari. Así que, el coro tomó un nombre peculiar que le une definitivamente con el pueblo que le ha visto nacer: Lamiñe Abesbatza.

La agrupación pasó a formar parte de Bizkaiko Abesbatzen Elkartea y entró en su circuito de los llamados Conciertos de Primavera. Así pues, comenzaron a cantar en otros pueblos de Bizkaia. Este coro recuerda con un especial cariño su paso por la televisión, y es que, participó en 2008 en el concurso de coros Oh happy day de ETB-1. "Fuimos más que nada para llevarnos una experiencia, que fue muy bonita. Nunca habíamos estado en un plató de televisión. Pasamos muchos nervios", explica riendo la vicepresidenta de Lamiñe.

Ahora la formación cuenta con 35 voces de coralistas de entre veintitantos y 65 años. Ensayan en las antiguas escuelas y un par de semanas antes de los conciertos, practican en la iglesia. "Animamos a los jóvenes a unirse a nosotros, para que haya un relevo generacional y, sobre todo, para que se lo pasen bien", comenta Rosa Mari.

Lamiñe Abesbatza tiene ya varias fechas que se han consolidado y que están marcadas en rojo en su calendario. Así, por ejemplo, en torno al día de San Salvador, patrón de Fruiz, en agosto, llevan a cabo una actuación. Del mismo modo, no falta su concierto de villancicos el domingo anterior a Nochebuena. Por otra parte, también en navidades actúan, sin ánimo de lucro, en una residencia de personas mayores de Artxanda, que agradecen el recital de temas tradicionales euskaldunes. Ahora, su próxima actuación será el 23 de febrero en Gernika, donde cantarán con motivo de la inauguración del nuevo órgano de la iglesia de San Francisco. Ya en abril, el día 27, estarán en Lezama dentro de los Conciertos de Primavera, junto con las masas corales de Lezama y Mungia. Después estos coros actuarán en este mismo contexto el 4 de mayo en Mungia y 19 de mayo en Fruiz. Temas religiosos, canciones euskaldunes populares, modernas... En su repertorio ha habido música variada, pero siempre con un denominador común: la ilusión y las ganas de pasarlo bien.