Se dice pronto, pero 93 son muchos años. Tantos como los que lleva Ilarduya al servicio de la fundición gracias al trabajo familiar de tres generaciones. La empresa, que se fundó en Bilbao en 1918, se trasladó a Amorebieta-Etxano en 1969, puesto que la mayoría de sus clientes estaban en Durangaldea, un entorno en el que esta empresa líder, moderna y avanzada se encuentra totalmente integrada gracias a sus servicios a la comunidad. Por ello, Ilarduya recibirá el Hemendik Gizarte-Eran-tzukizun Korporatibo Saria, que DEIA le entregará el 26 de octubre en la cuarta edición de la entrega de los Hemendik Sariak, que se celebrará en Amorebieta-Etxano.
Antón Ilarduya, subdirector general de la empresa, recibe la noticia del galardón con entusiasmo y humildad. "Nos hace una ilusión terrible, como siempre hemos estado calladitos, recibir un premio así de repente es una maravilla. Todavía no hemos hecho casi nada para merecerlo", apunta Antón Ilarduya, el tercer eslabón, junto a su hermano David, de una empresa familiar por la que han pasado tres generaciones. "En estos momentos en los que uno pone la radio y la tiene que apagar seguido, en los que todos los días parece que se acaba el mundo y en los que todo son problemas, este premio nos da una alegría tremenda", reconoce el subdirector, que no duda en admitir que "vamos a sacar mucho pecho".
Ilarduya lleva 42 años en Amorebieta, donde cuenta con unas instalaciones de 33.000 metros cuadrados, en las que trabajan más de 60 personas. Se trata de una empresa familiar en todos los sentidos, puesto que ese espíritu se traslada también a los trabajadores. Además, tiene un claro compromiso de respeto hacia el medio ambiente. "Nuestro objetivo es mantener una buena relación con las personas del entorno, no queremos que nos vean como una simple fábrica que está aquí pegada. Hay que devolver a la comunidad lo que ella nos aporta", explican desde la empresa.
Por ello, Ilarduya ofrece su apoyo económico a entidades deportivas de la zona, como el Durango Ilarduya Rugby Taldea o la Sociedad Deportiva Amorebieta. Con respecto al equipo de rugby, desde Ilarduya destacan la labor social que realizan. "Un equipo tiene tres áreas, la económica, la social y la deportiva. Esta última es la que menos nos importa", explica Ilarduya, puesto que lo que a ellos les interesa es "acompañarles en su gran actividad social en la zona".
Y es que a lo largo del año, este equipo lleva a cabo numerosas acciones, como la escuela para los más pequeños o el bar con el que cuentan. Al equipo de fútbol zornotzarra, aunque llevan años apoyándoles, este año le han aumentado la ayuda económica, muy necesaria tras el ascenso a segunda B, por lo que Ilarduya aparece en la parte de atrás de la camiseta y en el pantalón de los azules.
"Con el Amorebieta siempre hemos tenido una deuda, porque es el pueblo que nos acogió", apunta Ilarduya, que además anima a otras industrias de la zona a ayudar económicamente a los clubes.
Aunque la empresa está volcada en apoyar a la sociedad que le rodea, no ha descuidado expansión internacional. Su primera empresa fuera del Estado, en Portugal, la creó en 1979. Ilarduya tampoco tardó en expandir fuera del viejo continente su labor de proveedor del sector de la fundición, ya que en 1981 fundó otra empresa en Mexico, a la que han seguido otras en Chile, Venezuela y Egipto.