Un año de compras sostenibles
En su primer año de vida, Koopera Merkatua ha realizado 55.000 ventas sostenibles de 134.000 productos El centro ha generado 19 puestos de trabajo para personas en riesgo de exclusión social
SE imagina que comprar un pantalón vaquero tuviera los mismos efectos beneficiosos para el medio ambiente que la plantación de un árbol? ¿O que permitiera que una persona en riesgo de exclusión social lograra un puesto de trabajo? El centro Koopera Merkatua lo hace posible. El primer mercado ecológico y solidario de Euskadi, situado en pleno centro de Bilbao, ha cumplido un año a favor de compras más sostenibles, respetuosas tanto con el medio ambiente como con las personas que viven en él. "Las personas que vienen a comprar aquí ya no son sólo clientes, sino colaboradores", afirma la directora del área de Consumo Sostenible de la Red Koopera, Cristina Larrayoz.
Vestidos de verano por 6,95 euros, pantalones de niños por 2,95, trajes de caballero por 18,9... No es una tienda de segunda mano al uso: además de encontrar moda a precios de risa, las personas que se acercan hasta Koopera Merkatua dan un valor añadido a su compra. "Comprar aquí implica un ahorro energético y de recursos, evita la contaminación atmosférica y previene el cambio climático, y crea empleo para personas en situación o riesgo de exclusión social", explica Larrayoz. A lo largo de este primer año de vida, se han realizado más de 55.000 compras sostenibles de 134.000 productos que de otra forma hubieran terminado en un vertedero. Esta reutilización, equiparan los responsables de la red Koopera, ha tenido el mismo efecto beneficioso para el medio ambiente que 2.030 árboles en cuatro años. Además, Koopera Merkatua ha generado 19 puestos de trabajo para personas a las que no les es sencillo acceder al mercado laboral.
Al igual que las otras nueve tiendas Ekorropa distribuidas por todo Bizkaia, la ropa ocupa la mayor superficie de Koopera Merkatua. La oferta es casi ilimitada: de mujer, de niño, para bebé, para hombre, chaquetas, pantalones, vestidos, zapatos... Incluso disponen de un apartado especial con artículos de marcas de prestigio, desde Moschino a Laura Ashley.
Prendas tratadas Los artículos han sido sometidos a un proceso "semiproductivo" en una planta de tratamiento en Zamudio. Recogida en Bizkaia, Araba y Cantabria, la ropa pasa por un proceso de selección previa con estrictos estándares de calidad, moda y tejido, se higieniza en cámaras especiales y se etiqueta. "Algunas personas nos han pedido tallas de una prenda; piensan que son nuevas", asegura Terese Heras, otras de las responsables del mercado.
Siempre al filo de las tendencias actuales, nada de modelos anticuados. De hecho, una de las chicas que trabaja en la planta de Zamudio es estilista. Se adaptan a los cambios de estación, modificando el stock, y en épocas determinadas, como los meses de mayo y junio, ofrecen incluso trajes de comunión. Hace unos meses, una joven encontró aquí su vestido de novia. "Vino acompañando a una amiga y cuando lo vio dijo que era el vestido de boda de su vida", recuerdan.
Pero lo que diferencia a este centro del resto es que no sólo tiene a la venta ropa, también se pueden encontrar juguetes y aparatos electrónicos, desde lavadoras a planchas de pelo o reproductores de DVD. El proceso de selección y tratamiento es prácticamente el mismo que en el caso de la ropa. En el caso de los electrodomésticos, se tratan en la planta de residuos voluminosos de Berziklatu, en Ortuella. Esta recuperación alarga el ciclo de vida de los artículos. El primer efecto de recuperar todos estos artículos y volver a ponerlo en el mercado lo recibe el medio ambiente. Comprando una chaqueta, por ejemplo, se evitan los gases de efecto invernadero que genera la fabricación de nuevos materiales para confeccionarla y que un árbol tardaría en depurar cuatro días.
Los responsables de Koopera Merkatua afirman que comprar un pantalón vaquero supone los mismos efectos beneficiosos para la atmósfera que un árbol durante 3,5 días; los electrodomésticos que se han adquirido a lo largo de este año tienen el mismo beneficio para el medio ambiente que eliminar 160 viajes en avión entre Bilbao y París; volver a sacar al mercado los 11.000 juguetes comercializados este año ha sido tan bueno para la atmósfera como quitar de la carretera 1.000 coches haciendo 5,3 kilómetros cada uno.
Inserción laboral Pero la red Koopera no trabaja sólo en favor del medio ambiente, también promueve la inserción social-laboral. A lo largo de este primer año, el mercado ha generado 19 nuevos puestos de trabajo, haciendo que la red alcance los 150 empleos. "Se les proporciona un empleo estable con la vocación de que lleguen a ser cooperativistas, lo que implica un paso más en su sentimiento de pertenencia, de estabilidad y de decisión", explica Cristina Larrayoz. Además, un gran número de voluntarios hace posible que cada día este mercado levante la persiana. "Son personas que creen en el proyecto como nosotros y apuestan, con su cariño y dedicación, por que las cosas se pueden hacer de otra manera", destaca. "No sólo te venden un jersey, te explican todo lo que hay detrás de cada artículo, sensibilizan a las personas". Así es Koopera Merkatua. Un punto de encuentro para los que quieren que cada compra sea algo más que una adquisición: una apuesta por las personas y el planeta.