El Ayuntamiento de Bilbao ha cumplido con la resolución del Ararteko en la que recomendaba que la administración local inscriba en el padrón municipal. Se trata de una mujer mayor de 65 años con una discapacidad del 49% por problemas de salud mental, que vivía en una lonja de Viviendas Municipales y sobre la que la Policía Municipal emitió un informe alertando de la “insalubridad” del espacio.
Según informó el Defensor del Pueblo vasco, el Consistorio reiteró, además, su disposición a continuar evaluando el funcionamiento de sus servicios sociales con el fin de reforzar la calidad de la atención, mejorar la accesibilidad y asegurar la plena adecuación a las necesidades de la ciudadanía.
Consecuencias
La afectada fue dada de baja del padrón social municipal, una decisión que tuvo como consecuencia la suspensión de la RGI, dificultades para acceder a la asistencia sanitaria y problemas para obtener la medicación necesaria para su tratamiento de salud mental.
El Ararteko considera que el Ayuntamiento no tramitó adecuadamente las solicitudes de empadronamiento presentadas por la interesada y subraya que la inscripción padronal no puede condicionarse a la titularidad o adecuación del inmueble en el que reside una persona sino a la acreditación de la residencia efectiva.