Alrededor de 200 personas se han concentrado este lunes en el barrio bilbaíno de San Francisco para protestar contra lo que consideran "la campaña racista impulsada por el PP y Vox". La movilización, convocada por el sindicato de vivienda Azet y Gazte Koordinadora Sozialista (GKS), ha recibido el respaldo de asociaciones vecinales de Bilbao la Vieja.

La protesta se ha producido un día después de que otro colectivo de residentes anunciara la cancelación de una asamblea en la que se iban a abordar distintos problemas del barrio, ante el temor de que una convocatoria alternativa de Azet y GKS pudiera generar situaciones de tensión.

Por su parte, los organizadores de la concentración, celebrada a partir de las 17.30 horas bajo vigilancia policial, no han hecho referencia explícita a esa convocatoria. Sí han señalado, en cambio, que algunos residentes "han difundido contenidos que señalan hechos concretos" y han censurado el uso de esas publicaciones por parte de determinados portavoces políticos y medios de comunicación para "difundir mensajes reaccionarios y señalar a las comunidades migrantes" de San Francisco

En ese sentido, han llamado a los vecinos "a no morder el anzuelo" ni asumir marcos que consideran dañinos para la integración del colectivo migrante que reside en el barrio. "No vamos a permitir que se señale a la mayoría migrante del barrio. No vamos a permitir que utilicen la pobreza y el abandono que sufrimos en San Francisco para sus campañas", han advertido en la protesta.

Normalizar medidas "represivas"

En ese sentido, los convocantes de la manifestación también han alertado de que los discursos difundidos por el PP y Vox en los últimos meses en torno a las personas migrantes buscan "normalizar medidas de carácter represivo", como las deportaciones masivas o el incremento de la presencia policial en un barrio que, según han subrayado, "ya está lo bastante militarizado".

Han subrayado asimismo que estas narrativas solo contribuyen a responsabilizar a la población migrante de los problemas sociales existentes. Problemas como "la situación de pobreza y exclusión" que a su juicio atraviesa el barrio, que responde "a causas estructurales" y que según la organización afecta especialmente "a los sectores más vulnerables", entre ellos las personas migrantes. "Los responsables son los empresarios que se benefician y las instituciones que los protegen", han denunciado.

Por eso, han argumentado que en San Francisco hay razones de preocupación social, al declarar que "muchísimas personas viven en condiciones de extrema pobreza y están a obligadas a sobrevivir en el día a día". En esa línea, han dicho que lo vecinos sufren una situación de abandono por parte del Ayuntamiento que, a su parecer, "está impulsando del barrio para allanar el camino a la gentrificación".

"Allanar el camino a la gentrificación"

Ese abandono, han censurado, está vinculado "a intereses económicos" derivados del plan de soterramiento de la estación de Abando, un proyecto al que se oponen frontalmente al considerar que forma parte de una estrategia para gentrificar el barrio. "Los discursos racistas buscan fomentar la división social y legitimar los procesos de gentrificación, que necesitan de expulsión de los vecinos pobres y migrantes", han recalcado.

A este respecto también han alertado de que en San Francisco "todos esperan al soterramiento de la estación" para convertir al barrio "en un nicho de negocio turístico e inmobiliario". Para ello, han añadido, el objetivo es "desplazar y expulsar progresivamente" a los vecinos migrantes "que no les sirven como escaparate".

Eso es lo que, en su opinión, buscan los discursos a los que han acusado de respaldar a empresarios y políticos: "Pretenden aprovechar la pobreza y el abandono del barrio para enfrentarnos a nosotros, crear división social y mantener sus privilegios", han zanjado.

Quejas vecinales

Por otro lado, existe otro sector del barrio que, sin señalar a las personas migrantes, denuncia una zona cada vez más degradada por la delincuencia y la venta de drogas. Este es el colectivo de vecinos que ayer anunció la cancelación de la asamblea en la que, precisamente, se iban a abordar estos problemas.

El pasado martes, un grupo de residentes trasladó a DEIA su hartazgo por la situación a la que se enfrentan a diario. Denuncian que la delincuencia se ha adueñado de las calles y que se producen robos y venta de droga incluso bajo las cámaras de seguridad instaladas en la zona. Ante este contexto, reclaman al Ayuntamiento de Bilbao y al Gobierno Vasco más medidas contra la delincuencia y que se garantice el derecho a la seguridad de los vecinos de esta zona de Bilbao.

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En este sentido, consideran que la zona podría regenerarse con proyectos urbanos similares a los que se están desarrollando en Zorrotzaurre.

Asimismo, subrayan la ubicación estratégica del barrio, en pleno centro de la ciudad, su proximidad a la futura estación del Tren de Alta Velocidad y el paso de un tramo del Camino de Santiago, que, según denuncian, se ha convertido en uno de los más conflictivos de Europa.