Todavía faltan unos meses para que la nueva ordenanza de terrazas de Bilbao entre en vigor. Pero su tramitación continúa dando pasos adelante con la incorporación de 35 enmiendas de los grupos políticos de la oposición al texto de las 110 que presentaron. De las enmiendas aceptadas en su totalidad, 6 son de EH Bildu, 11 del PP y 5 de Elkarrekin Bilbao mientras que las estimadas parcialmente son 2 de EH Bildu, 1 del PP y 10 de Elkarrekin Bilbao.
Las aportaciones de los grupos políticos se reflejan en medidas como la registrada por la formación morada de que las infracciones leves de la ordenanza de terrazas tendrá un importe de 100 a 750 euros, ya que en el primer texto la sanción mínima era de un euro. Otra medida incluida por Elkarrekin Bilbao es que todas las superficies transparentes que se instalen en las terrazas como las mamparas deberán llevar dos bandas horizontales “opacas de color vivo y contrastado con el fondo” que se pondrá en la parte trasera de la pieza y tendrán que cubrir toda la anchura de la superficie y una altura de entre 0,90 y 1,20 metros desde el suelo.
La accesibilidad en las terrazas es una de las áreas en las que se han aceptado enmiendas a la ordenanza. Además, también formarán parte de esta nueva normativa la “minimización de ruido o evitar la generación del efecto túnel en las calles”, según expuso en comisión el concejal de Planificación Urbana, Proyectos Estratégicos y Espacio Público, Asier Abaunza.
"Se han incluido enmiendas de accesibilidad y minoración de ruido"
Accesibilidad
Garantizar un espacio mínimo para los peatones es otra de las variables que se han tenido en cuenta a la hora de aceptar las enmiendas. Según se recoge en la ordenanza, en aceras con menos de 4 metros de anchura se debe dejar un itinerario peatonal mínimo libre de 2 metros. Estas distancias se incrementan en función de la anchura de la acera. Así, si el máximo son 5 metros, el itinerario para los ciudadanos es de 2,5 metros y de 3 metros si la anchura de la acera es de hasta 6,3 metros. Si este espacio es superior a los 6,3 metros, el espacio para que circulen los vecinos es de mínimo 3,5 metros. Y en relación a esta línea de la ordenanza, se ha incluido una enmienda de EH Bildu en la que se pedía “asegurar estos itinerarios accesibles” en terrazas como las que se ubican en plataformas “a distinto nivel de la acera”. Entre las alegaciones de la formación abertzale también destaca la relativa a garantizar en la ordenanza que las terrazas cercanas a la ría que sean de dominio marítimo-terrestre cuenten con la autorización de la administración competente en materia de Costas.
Entre las enmiendas aceptadas al Partido Popular destaca que “el Ayuntamiento puede establecer la obligación de marcado de la ocupación en el pavimento en terrazas fijas, estivales y/o zonas concretas para facilitar la inspección y evitar desplazamientos”. Así mismo, también han incorporado a la ordenanza que los propietarios de los establecimientos hosteleros serán los responsables de que los elementos de las terrazas queden bien sujetos para evitar que sean manipulados por personas ajenas al negocio. Y a la hora de la recogida de las terrazas también quedará reflejado en el texto que los bares y restaurantes “minimizarán los ruidos” a la hora de quitar las mesas y sillas del espacio público prohibiéndose el arrastre de elementos y el uso de cadenas metálicas.
Esta ordenanza se debatirá en el pleno del próximo jueves 26 y previsiblemente contará con mayoría para salir adelante. Si se da luz verde a este texto, el documento saldrá a información pública durante un plazo de 30 días hábiles. Una vez concluido ese plazo en el que también se pueden recibir alegaciones de la ciudadanía, se elevará de nuevo al pleno municipal para la aprobación definitiva del documento.
Oposición
Desde EH Bildu valoraron que desde el equipo de gobierno se habían negado a aceptar la “regulación específica de las zonas saturadas” para que se tuviera en cuenta en la ordenanza “las diferentes realidades de los barrios de la ciudad” con el fin de prevenir posibles conflictos en espacios que no los presentan en la actualidad. Desde el partido abertzale insistieron en la necesidad de conocer las calles, plazas o zonas “de ámbito de uso intensivo” para poder ofrecer “un tratamiento diferenciado.
Desde Elkarrekin Bilbao, la portavoz del grupo Ana Viñals trasladó que habían solicitado la relación de “zonas saturadas de terrazas” y la necesidad de excluir a los músicos callejeros de esta normativa.