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Bilbao centra su estrategia en la soledad no deseada de los más jóvenes

La estrategia municipal contra el aislamiento social diseña cinco ejes de actuación para implementar hasta 2035

Bilbao centra su estrategia en la soledad no deseada de los más jóvenesMiguel Acera

Un 30% de las mujeres de entre 18 y 29 años y un 21% de hombres en esa misma franja de edad han sentido la soledad no deseada. Una experiencia subjetiva que no sólo tiene que ver con la falta de compañía sino que incluye factores individuales y del entorno que dirigen hacia el aislamiento social. Esta prevalencia en el sector de la población más joven de Bilbao es el objetivo de la Estrategia Municipal frente a la Soledad No Deseada y el Aislamiento Social, que ha puesto en marcha el Consistorio para ejecutar hasta 2035. 

Los datos sobre los que se ha diseñado esta estrategia se remontan al Estudio sobre hábitos y estilos de vida saludables en la población de Bilbao en 2023. Sin embargo, ya el Barómetro de 2024 de Euskadi avanzó un aumento de esa sensación entre la población. Por ello, desde el Ayuntamiento de Bilbao se empezó a trabajar hace unos años en diferentes programas para paliar la soledad no deseada. Y de ahí ha surgido esta iniciativa. “La estrategia municipal va a mejorar y ampliar las respuestas para esta problemática”, aseguró Juan Ibarretxe, concejal de Acción Social de la villa, subrayando la necesidad de “realizar un abordaje individual y comunitario, con perspectiva de género dirigido a toda a la ciudadanía”. 

“La estrategia municipal va a mejorar y ampliar las respuestas para hacer frente a la soledad no deseada y el aislamiento social"

Juan Ibarretxe . Concejal de Acción Social

“Bilbao aspira a ser una ciudad en la que todas las personas en cualquier etapa de su vida se sientan acompañadas, atendidas, valoradas e integradas en su comunidad”. De esta manera expresa el edil de Acción Social, Juan Ibarretxe, el resumen de cómo se ha diseñado la Estrategia Municipal frente a la Soledad No Deseada y el Aislamiento Social (2026-2035). Por ello, en la creación de esta apuesta local se ha puesto el foco en la vertiente individual del proceso y la comunitaria. 

Entre las líneas que se destacan para un acompañamiento individual se subraya la necesidad de la personalización para entender las causas, perfiles y las formas en las que se afronta la soledad. También se incide en que hay que aprender a convivir con las situaciones de soledad desde edades tempranas o en priorizar enfoque multidisciplinares en coordinación con otros agentes. 

Los datos

Los datos sobre soledad no deseada se han obtenido del Estudio sobre hábitos y estilos de vida saludables en la población de Bilbao de 2023. Jóvenes. La prevalencia de esta problemática es especialmente relevante en la franja de edad de entre 18 y 29 años con porcentajes del 30% en el caso de las mujeres y del 21% de los hombres.  Adultos. Entre las personas de 30 a 44 años, las tasas se sitúan en 21,8% de las mujeres y el 16,2% de los hombres. Estas cifras disminuyen entre los 45 y 64 años con datos del 17% para las mujeres y del 11,4% para los hombres. Mayores de 65 años. Es la franja de edad con menor soledad no deseada, con un 14,2% de mujeres y un 8,6% de hombres. 

"Una ciudad para todos”

El concejal de Acción Social de Bilbao, Juan Ibarretxe, aseguró que desea que “los 41 barrios promuevan de manera consciente y planificada la vida social, los vínculos humanos, la participación activa y la creación de entornos amigables”.

5 líneas de actuación

Se han diseñado cinco ejes de trabajo que comprenden la generación de conocimiento, la sensibilización, la detencción y atención, la acción coordinada y transversal y la creación de comunidad. 

Desde la visión más comunitaria se refleja que el objetivo es lograr una comunidad fuerte y cohesionada donde se aborde esta problemática en un contexto en continúa transformación. “Hacer comunidad” se posiciona como el valor más importante pero que requiere una implicación activa de las instituciones más cercanas a la ciudadanía.

Cinco ejes

Ejecutar esta estrategia a diez años vista obliga a diseñar las líneas de actuación de manera clara porque el objetivo es claro, según Ibarretxe: “prevenir la soledad no deseada en todas las etapas de la vida”. Para ello, se han trazado cinco ejes de actuación que pretenden “reducir los efectos” de este sentimiento mediante “un modelo de barrio y ciudad que refuercen los vínculos entre vecinos y vecinas como herramienta frente al aislamiento social”. 

La primera de las líneas a tener en cuenta es la generación de conocimiento, a través de la cual se quieren impulsar investigaciones y estudios que permitan ampliar el conocimiento sobre esta problemática, establecer alianzas con instituciones educativas y de investigación así como diseñar los criterios para seguir la evolución de las acciones puestas en marcha. La continuidad de este primer paso lo marca la sensibilización que se tratará de conseguir mediante prácticas comunicativas que quiten el estigma y den visibilidad a la soledad no deseada. Además, se contará con agentes clave que estarán formados en este ámbito. 

“Bilbao aspira a ser una ciudad en la que todas las personas se sientan acompañadas”

Juan Ibarretxe . Concejal de Acción Social

La prevención es la base de esta estrategia por lo que detectar de forma temprana los rasgos de soledad no deseada es clave. Una vez que ya se está en esta situación es preciso proporcionar apoyos, atender a las personas y dotar de herramientas a los profesionales para hacer frente al aislamiento social. En esta actuación se ofrecerá un acompañamiento integral teniendo en cuenta el ciclo vital de la persona, su género, origen, funcionalidad y contexto. Otra de las premisas será adaptar los canales y medios de comunicación a los perfiles de las personas que tengan una mayor vulnerabilidad.

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La estrategia cuenta con un cuarto punto enfocado a la acción coordinada y transversal en políticas, planes y acciones municipales. El trabajo conjunto con otras administraciones, la promoción de la participación ciudadana de manera activa en las políticas locales o la integración de la soledad no deseada como un eje vertebrador de las políticas, planes y acciones municipales son algunos de los aspectos que se tendrán en cuenta. 

Y si en el diseño se ha tenido un enfoque comunitario, hacer comunidad es el último de los ejes de actuación. Así, se señala la necesidad de recuperar y rediseñar el espacio público y los equipamientos para promover los encuentros cotidiano, el fortalecimiento del tejido asociativo y otras redes locales o la creación de espacios de encuentro vecinal. También quiere potenciar la educación en valores, el sentido de pertenencia y la acción voluntaria. Todo para que nadie en Bilbao se sienta solo y cuente con medidas para afrontar su situación.