El día que Robe tocó en una cárcel a pocos kilómetros de Bizkaia
El artista de Plasencia ofreció un concierto "secreto" en el Centro Penitenciario de El Dueso, a una hora de Bilbao, demostrando su compromiso social
La marcha de Robe ha generado a lo largo de los años innumerables leyendas sobre su persona y su carrera. Aunque la mayoría recuerda sus conciertos en grandes escenarios de Bizkaia, pocos saben que el artista y su banda ofrecieron un recital muy especial en un entorno poco habitual: la cárcel de El Dueso, a apenas 70 kilómetros de Bilbao.
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No fue hace tanto
Corría el 13 de agosto de 2022 cuando los siete integrantes de la banda llegaron al centro penitenciario dentro de un programa para reclusos. Lejos de las cámaras y del público masivo, Robe volvió a mostrar su espíritu solidario y transgresor, participando en una iniciativa discreta y exclusiva para los internos. La información sobre aquel evento se mantuvo bajo estricta confidencialidad, y los detalles permanecen en su mayoría inéditos.
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Dos conciertos, un día y las puertas sin abrir
Curiosamente, ese mismo día miles de vizcainos se encontraban veraneando en localidades cercanas como Noja, sin imaginar que a escasos minutos Robe interpretaba sus canciones tras los muros de la prisión. Horas después, el artista volvía a los escenarios abiertos: el estadio de fútbol de Laredo, donde miles de seguidores, muchos provenientes de Bizkaia, aguardaban la apertura de puertas para su concierto de la gira 'Ahora es Cuando'. El retraso en la prueba de sonido, y de la actuación, se debió, precisamente, al compromiso de Robe con los reclusos. Durante la espera, los fans pudieron escuchar cómo el plasentino, tras las puertas, repetía una y otra vez su conocido temaBuscando una luna,sin que entendieran muy bien el motivo.
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Una noche mágica
Las esperas eran otro de esos atributos del artista que acentuaban su magia. “Vamos a hacer un parón de 5, 10, 15, 20 minutos o lo que sea… aprovechad para hacer lo que queráis, que estamos en un país libre. ¡Eso sí, que no os vean!”, solía bromear cada noche en los descansos. Las particularidades de Robe eran tan propias como su timidez y su excelencia artística. Siempre fiel a su carácter rebelde, deja para la historia cientos de anécdotas para el recuerdo.
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