“El trabajo decente es un arma poderosa para transformar la economía”
Los jóvenes reclaman más participación en el Foro Mundial GSEF y pronuncian su propia declaración
BILBAO - Los jóvenes participantes en el Foro de Economía Social celebrado durante estos últimos tres días en Bilbao también aprovecharon ayer para hacer una declaración con sus propuestas y reivindicaciones. Subrayaron que el trabajo “decente” es una herramienta “poderosa” para la transformación de la economía y opinaron que “la economía tradicional ha fracasado”. Fue Ana Aguirre junto a Laurent Levesque quienes dieron visibilidad a los jóvenes al tiempo que reivindicaron una mayor participación en este foro.
Las recientes tendencias en numerosas países y regiones demuestran que la juventud se siente cada vez más atraída por estos valores y principios y desea trabajar en colectivo para su consecución en todos los sectores. Así lo expresaron los expertos que han participado en las sesiones de estos días. Pero, ayer, además, fueron los propios jóvenes los que pidieron un espacio en este ámbito. Espacio físico en las jornadas y también en los talleres y encuentros que a futuro tengan lugar. Porque, hasta ahora, “hemos tenido menos presencia de la que esperábamos”.
Así que fruto de sus reflexiones elaboraron una declaración conjunta que leyeron en el momento de la clausura.
Ana Aguirre, fue la voz de todos los jóvenes implicados en este encuentro de Economía Solidaria, y solicitó una participación de al menos un 35% en futuros encuentros que tengan lugar sobre este tema.
Tienen las ideas claras y quieren compartirlas con el resto de los sectores e influir en las decisiones que se puedan adoptar para que el desarrollo sea más justo.
“El trabajo decente es un arma para la transformación de la economía”, señaló Aguirre, algo totalmente necesario porque “el modelo tradicional ha fracasado”, opinó Aguirre.
Los jóvenes abogan por crear una sociedad inclusiva en la que exista una conciencia social para evitar destruir el medio ambiente. Ellos se ven “actores de la economía solidaria” y es por ello que esperaban que en GSEF su presentación y sus aportaciones iban a ser mayores.
Sus revindicaciones no caerán en saco roto. Tras la clausura intercambiaron impresiones con el resto de expertos de los diferentes países a los que trasladaron sus puntos de vista y sus reivindicaciones de trabajo de cara al próximo encuentro en 2020. - O. S.