Largas colas para inaugurar la discoteca Moma de Bilbao
BILBAO. El nuevo establecimiento ofertó ayer entrada libre para disfrutar de la actuación de Mocedades y ofreció un lunch. La jornada de hoy irá dirigida a un público más joven.
Así, la nueva discoteca Moma, en la calle Rodríguez Arias 66 de Bilbao, abrió ayer sus puertas tras seis meses de obras. El establecimiento, ubicado en el local que ocupó durante años la sala Aranzazu se suma a la oferta de ocio existente en Bilbao. Según sus promotores, la discoteca se pone en marcha para cubrir la demanda de un público más maduro y que tras el cierre de la anterior discoteca se ha quedado sin alternativas. El objetivo es ofertar espectáculos de “calidad y dotar a la ciudad de una alternativa que no existe en la actualidad”, aseguraron a DEIA los responsables.
La inauguración de Moma se llevará a cabo en dos días; ayer fue el grupo Mocedades el encargado de estrenar el sistema de sonido que han instalado en el local. “Tanto el sistema de sonido como el de luces es pionero en la zona norte”, apuntan. Hoy, se llevará a cabo la segunda jornada de inauguración para un público más joven. “De lo que se trata es de contar con un local en el que se desarrollen actividades de nivel, con actuaciones de grupos musicales y espectáculos de pequeño formato. Queremos llegar principalmente a un público más maduro, a partir de los 40 años, aunque puntualmente también organizaremos fiestas para universitarios”, concretan. El nuevo local, de más de 600 metros cuadrados y que cuenta con un aforo aproximado de 400 personas, dispone de dos reservados privados.
POLÉMICA
La apertura de la antigua sala de fiestas Aranzazu no ha estado exenta de polémica. Durante el tiempo que han durado las obras de la discoteca los vecinos han mostrado su preocupación por los problemas de ruidos que esta actividad podría generar en los alrededores. Sin embargo, los nuevos inquilinos de la sala rebajaron la tensión suscitada explicando que iban a cuidar al máximo todos “los aspectos de seguridad” y destacaron en que una de sus prioridades iba a ser “la insonorización” del establecimiento. “No tenemos ningún interés en tener problemas con nadie. Las cosas las hemos hecho bien para que no existan quejas por parte ni de clientes ni de vecinos”, concluyeron.
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