“La provisional entrará en funcionamiento este mes”
Ricardo Barkala confía en que los plazos de las obras de la estación se respeten
Bilbao - Aunque los primeros interesados, los trabajadores que cada día hacen posible miles de desplazamientos desde Termibus, no lo vean muy claro, la estación provisional entrará en funcionamiento este mes de enero. Así lo corrobora Ricardo Barkala, concejal de Obras, Servicios, Rehabilitación Urbana y Espacio Público: “Quedan algunos retoques, pero para la segunda quincena de enero la estación provisional estaría en disposición de recibir actividad”.
El paso previo para ello, además de que los operadores consensúen un día en concreto, será informar a la ciudadanía. También se les deberá notificar a los vecinos de las viviendas en las que se ubicarán las oficinas de la estación provisional, cuya actividad afectará su día a día.
Una vez aprobado el proyecto urbanístico del complejo de la estación de Garellano confía en que se respeten los plazos. Para ello cuenta con una baza importante, ya que el gasto corre a cargo de los empresarios que invertirán 22 millones de euros a cambio de los 5.000 m2 de concesión aportados por el Consistorio. De esa forma, serán los mismos promotores quienes se afanarán para llevar a cabo los trabajos lo antes posible y, por consiguiente, sacar rentabilidad de la futura estación también cuanto antes.
En lo que respecta a la estación provisional, también es vital cumplir con los plazos establecidos, ya que se trata de una parcela propiedad de Bilbao Ría 2000, que ya está comprometida para la construcción de la quinta torre de Garellano. “Según su calendario de comercialización, está previsto que a finales de 2017 vendan la parcela. Después habrá que ver cuándo la utiliza el comprador”, afirma el concejal.
Si bien con los espacios donde se ubicarán las oficinas no habrá problemas porque pertenecen a Construcciones Amenabar, el espacio que tomarán las dársenas de la estación provisional “habría que evacuarlo hacia finales de año o en enero de 2018”. Sin embargo, es conocido que las obras de la nueva estación soterrada no terminarán por lo menos antes de año y medio. “No creemos que vaya a haber problemas, aunque lógicamente prima el interés del propietario”, asegura Barkala, quien indica que en caso de conflicto buscarían “provisionalmente” una nueva ubicación para los autobuses.
Mientras las excavadoras sigan su curso, el Ayuntamiento de Bilbao tendrá otro cometido durante este año. En concreto, abrir un proceso de participación para definir la plaza de 7.000 m2 prevista en el Plan Especial. “Pondremos unas condiciones porque tiene que ser una plaza libre, y a partir de ahí hablaremos con los vecinos de la zona”, reveló el Barkala sobre otra de las piedras angulares de uno de los cambios más importantes que experimentará la ciudad en los próximos años.