Bilbao - El pronóstico meteorológico anuncia que a partir de la semana que viene las botas de agua y los chubasqueros volverán a salir de los armarios. Aunque ello no reducirá las ganas de juego de miles de niños bilbainos, habituados a meter los pies en todos los charcos. Con más resignación, los padres solicitan en los consejos de distrito espacios para estar a resguardo y no calarse hasta los huesos. No en vano, es una de las mayores demandas a nivel de barrio, junto con la mejora de la accesibilidad. Tomando nota de ello, el Ayuntamiento de Bilbao definirá durante los primeros meses del año un plan para priorizar el cubrimiento de parques infantiles en cada distrito de la villa.
“No hay una partida específica destinada a este fin. Acabamos de inaugurar el paseo de Sabino Arana donde hay unos juegos infantiles, esos sí tenían un plan especial”, explica Ricardo Barkala, concejal de Obras, Servicios, Rehabilitación Urbana y Espacio Público. El objetivo es que los proyectos se definan en el Auzokide Plana, en el que Consistorio aprovecha para bajar la lupa a las necesidades de cada distrito. “El hilo conductor que nos va a guiar es que en todos los barrios exista algún espacio cubierto. Algunos proyectos están definidos, como el de Sarrikue”, añade.
Entre las 163 zonas de juego que existen en la ciudad, solo 10 están cubiertas gracias a actuaciones que principalmente se han llevado a cabo en los últimos años. Durante 2015 el Consistorio dio un impulso a su pretensión de mejorar los espacios públicos cubriendo cuatro zonas de juegos: plaza Azoka (Zorrotza), Jardines Garai (Otxarkoaga), parque Ibaieder (La Peña) y Botica Vieja (Deusto). El año pasado se sumó el cumbrimiento de los juegos de Jardines Gernika (Miribilla) confeccionando la zona a resguardo más grande de la villa con 800 m2 protegidos de los 1.500 metros cuadrados de juegos infantiles albergados. A estas estructuras ya cubiertas se les debe sumar las ubicadas en Cocherito Bilbao y Circo Amateur (Santutxu), en la Pérgola del Parque Europa (Txurdinaga) y en el parque Makaldi (Otxarkoaga). Además, hay otras dos zonas más cubiertas bajo estructuras en la plaza Rekalde y en el Paseo Abandoibarra.
Auzokide Plana Además de los juegos infantiles que se rehabilitarán o cubrirán en los próximos años, un simple vistazo al Auzokide Plana 2016-2019 sirve de orientación para conocer nuevas ubicaciones. En el primer distrito, en Arangoiti, se menciona la posibilidad de ampliar la zona de juegos infantiles y la creación de un mirador en el parque de Araneko. Un proyecto que aún no cuenta con presupuesto. El bosquejo que sí cuenta con una partida es la creación de un corazón de barrio en Arabella, en la parte alta de Uribarri, donde podría generarse una zona de juegos y ocio en la parada de autobuses.
En cuanto al tercer distrito, el plan específico para los barrios plantea la promoción de las zonas lúdicas del parque Makaldi, así como la instalación de equipamientos lúdicos en la plaza Julián Gayarre de Txurdinaga, con una previsión presupuestaria de 1,5 millones de euros. En Santutxu, además de la peatonalización de Juan de la Cosa, se prevé una nueva zona de juegos infantiles.
Dentro de un proyecto por definir, en El Arenal se estudia la posibilidad de implantar nuevas zonas dirigidas al público infantil y juvenil, que se sumarían a la ya instalada en 2015 con carácter desmontable para facilitar la celebración de diferentes eventos. Asimismo, en el centro de Buia se prevé la mejora de la zona de juegos infantiles entre otras actuaciones que en total tendrían una partida de 500.000 euros. En lo que respecta a Irala, el parque Ezkurtze podría asimismo contar con la mejora o la ampliación del parque infantil con el fin de promover más el espacio lúdico. “La idea es que todos los barrios tengan un corazón con el objeto de hacer actividades”, indica el concejal.
En muchos de estos proyectos, además, se alude a la instalación de elementos específicos para fomentar el deporte entre las personas mayores. “Son muy utilizados por la población de más edad”, afirma Barkala, quien sostiene que cada vez son más demandados. Ello facilita la integración en las zonas de juego, donde los niños comparten espacio con personas mayores y con personas discapacitadas, ya que cada vez se incluyen más propuestas para este colectivo.